A sus 36 años, Sebastián Francini atraviesa una etapa muy distinta a la que lo llevó a la fama en su infancia, pero sin alejarse del universo artístico.
Nacido el 8 de septiembre de 1989 en la ciudad de Buenos Aires, se convirtió en uno de los rostros más populares de Chiquititas, donde su carisma lo destacó dentro del elenco y le valió, en el año 2000, un premio Martín Fierro a la Mejor actuación infantil-juvenil por su trabajo en la temporada 1999.
Con el paso del tiempo, lejos de quedar encasillado en aquel éxito televisivo, Sebastián Francini decidió ampliar su horizonte creativo. Continuó vinculado a la actuación y trabajó en Sex, pero también encontró en la música un nuevo canal de expresión.

QUÉ ES DE LA VIDA DE SEBASTIÁN FRANCINI
En 2015 formó parte de la banda Patada de Mulo y más adelante encabezó su propio proyecto, Sebastián Francini y La Vanguardia, con el que lanzó canciones como “Error de conexión” y “Esperando el momento”, donde exploró un sonido más personal y contemporáneo.

A esta faceta se sumó su trabajo como DJ, actividad que desarrolla en la actualidad y que le permite mantenerse activo en la escena cultural. Hoy, con una imagen adulta y una identidad artística propia, Sebastián Francini representa a toda una generación de actores infantiles que supieron reinventarse.

Su recorrido, marcado por la versatilidad y la búsqueda personal, vuelve a captar la atención de quienes lo vieron crecer en la pantalla chica y aún recuerdan con cariño el fenómeno de Chiquititas.




