El nombre de Luciano Castro volvió a quedar en el centro de la escena luego de que trascendiera una infidelidad a Griselda Siciliani con una joven danesa llamada Sarah Borrel de 28 años, a quien conoció durante un viaje a Madrid.
Tras la filtración de audios y mensajes, el actor decidió enfrentar las cámaras y habló con una sinceridad brutal en una entrevista con Intrusos.
Lejos de intentar minimizar lo ocurrido, Castro se mostró profundamente afectado por la situación. “Me da vergüenza. Me siento patético. Me da tristeza encontrarme otra vez en el mismo lugar”, expresó sin filtros.

“Tengo la capacidad de destruir en un segundo cosas muy importantes”
Durante la entrevista, el actor hizo una autocrítica poco habitual en el mundo del espectáculo. “Tengo esa gran virtud de conseguir grandes cosas en mi vida y de inmediato destruirlas en un segundo”, reconoció, dando a entender que este no es un error aislado, sino parte de un patrón que viene repitiendo.
Castro habló de conductas que no logra cambiar y que terminan llevándolo a situaciones límite: “Debo tener un montón de patrones que tengo que mejorar. Creo que los tengo mejorados y evidentemente no es así”, admitió.

Los audios, la exposición y el papelón
Uno de los puntos que más lo golpeó fue la viralización de los audios en los que se lo escucha hablando con Sara con un tono que él mismo calificó de ridículo.
“Escucharme me da mucha vergüenza. Haciéndome el gallego, diciendo gilipolleces para caerle en gracia a una pendeja… soy patético”, lanzó.
El actor incluso ironizó sobre otros escándalos del pasado: “Hay que superarse. Ya había pasado lo de las fotos (de sus genitales, que se viralizaron)… y ahora esto. Mi nivel de pelotudismo es enorme”, dijo, en una frase que rápidamente se viralizó.
La charla privada con Griselda Siciliani
Consultado sobre cómo fue el momento de hablar con Griselda Siciliani tras conocerse todo, Castro fue claro: “Eso ya es una charla nuestra. Con Griselda hablo desde otro lugar. Ella es otra liga, piensa en otra liga”, afirmó.

Según contó, ambos se dijeron la verdad y tuvieron una conversación privada lejos de las cámaras.
Aunque evitó dar detalles, dejó en claro que la situación no fue liviana: “Esto no resbala. Esto jode. Afecta cosas muy importantes de una pareja como la confianza y el crédito que te da el otro”.
¿La relación está en riesgo?
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue cuando le preguntaron si temió que la relación con Siciliani se rompiera. La respuesta sorprendió: “No. Yo la conozco mucho a Griselda. Sé que nuestra relación está basada en otras cosas”, sostuvo.
Sin embargo, también fue consciente de que lo ocurrido deja marcas: “Esto destruye algo que es muy importante. No sirve tirar la pelota afuera ni buscar excusas. Hay que hacerse cargo”.
Un mea culpa sin filtros
Lejos de victimizarse o buscar justificaciones, Luciano Castro eligió exponerse desde la vergüenza y el error.“Lo que sentí fue patetismo. Y eso es lo que estoy expresando lisa y llanamente. No tengo ninguna coma que agregar”, cerró.
Mientras el escándalo sigue generando repercusiones en los medios y las redes, sus palabras dejaron una imagen cruda y descarnada de un actor enfrentado a sus propias contradicciones, en uno de los momentos más delicados de su vida personal.




