Cuando el calor empieza a sentirse y dan ganas de tomar algo fresco, liviano y fácil de preparar, los licuados aparecen como una de las mejores opciones. Son rápidos, hidratan, aportan vitaminas y se adaptan a cualquier momento del día, desde un desayuno express hasta una merienda bien fresca. Además, permiten aprovechar frutas de estación y combinarlas según lo que haya en casa.
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En ese contexto, Maru Botana insiste en que para hacer un buen licuado no solamente hay que tirar fruta dentro de la licuadora y encenderla. Hay pequeños detalles que marcan la diferencia entre un batido “apagado” y uno sabroso, equilibrado y con buena textura. La elección del líquido, el momento de sumar el hielo y hasta el tipo de cuchillo con el que se corta la fruta influyen más de lo que parece.
Los consejos de Maru Botana para hacer un buen licuado
Entre los primeros tips clave, está la elección de las frutas. Todas sirven, pero en verano la sandía y el melón son grandes aliados porque aportan mucho líquido y ayudan a rehidratar el cuerpo. También se pueden combinar con banana, manzana, frutillas o duraznos, según el gusto personal. El líquido puede ser agua, leche o incluso soda, que conviene sumar recién al final para mantener el gas.
Otro punto importante es el azúcar. No hay una medida fija: depende del paladar de cada uno y del dulzor natural de la fruta. Maru recomienda probar primero y ajustar después. El hielo, en cambio, siempre va al final, justo antes de servir, salvo que se busque una textura tipo granizado o se use hielo previamente picado.
En cuanto a la preparación, hay un orden que simplifica todo: primero se coloca la fruta con la mitad del líquido en la licuadora. Una vez que está bien procesado, se agrega el resto del líquido para ajustar la consistencia. Así se logra un licuado más parejo y sin grumos.

También hay trucos simples que ayudan a mejorar el resultado final. Para que las frutas no pierdan color, conviene cortarlas con cuchillo de acero inoxidable. Las bananas y las manzanas, por ejemplo, se mantienen más blancas si se les agrega un chorrito de jugo de limón. Y como regla general, los licuados siempre son mejores cuando se consumen en el momento: frescos, bien fríos y recién hechos.
Servidos en vasos altos, con cuchara y bien fríos, los licuados se convierten en una opción ideal para atravesar el verano sin complicarse demasiado. Con estos consejos básicos, es fácil lograr preparaciones ricas, nutritivas y con ese toque casero que nunca falla.
Los consejos de Maru Botana sobre los licuados, uno por uno
- Los licuados pueden hacerse de todos los tipos de frutas. La sandía y el melón son una buena opción para recuperar el líquido perdido debido a las altas temperaturas.
- Podés combinar varias de ellas con agua o con leche.
- La cantidad de azúcar varía de acuerdo a tu gusto y tenés que poner el hielo al momento de servir, salvo que sea granizado o lo hayas picado previamente.
- Se sirven en vasos grandes, altos y con cuchara.
- Conviene que los prepares en el mismo momento en que vas a consumirlos.
- Para que las frutas no pierdan su color, es necesario que las cortes con un cuchillo de acero inoxidable.
- Las bananas o las manzanas quedan más blancas si les agregas jugo de limón.
- Incorporá la soda cuando vas a servir el batido.
- Tenés que poner la fruta con la mitad del líquido en la licuadora y después de licuado se le agrega el resto.
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