Uno de los lugares más codiciados para comer en la ciudad es Anchoita, el restaurante de Enrique Piñeyro en Chacarita. Reconocido con la Estrella Verde Michelin, este espacio se consolidó como un referente gastronómico gracias a su charcutería artesanal, platos de autor y sabores argentinos reinterpretados con una mirada contemporánea.
Conseguir una mesa allí es casi una odisea: cada apertura de reservas genera un colapso online con miles de personas intentando acceder a un lugar.
La charcutería de Anchoita es uno de sus grandes diferenciales. Los productos madurados se ubican entre los $7.500 y $11.700. Algunas opciones destacadas son:
- Carré de cerdo de bellota (12 meses) – $11.000
- Culatello (12 meses) – $11.000
- Panceta curada – $9.400
- Bresaola de vaca de pastura – $11.700
- Surubí ahumado – $8.400
La estrella de la carta es la tabla de charcutería, que cuesta $187.000 e incluye cerdo de bellota, vaca de pastura, pesca de río y ave.

PLATOS PRINCIPALES Y OPCIONES DE AUTOR
Más allá de los embutidos, el menú de Anchoita Buenos Aires ofrece platos que fusionan tradición y creatividad. Entre los más buscados:
- Locro – $25.000
- Mollejas a la brasa – $48.600
- Pastel de papa con ‘Nduja de cerdo – $20.200
- Pizza de pulpo argentino – $26.200
- Humita en chala – $10.200
También hay preparaciones crudas como:
- Láminas de lomo con especias y pistachos – $26.500
- Tartare de lomo con yema curada – $36.700
El concepto de compartir en Anchoita es otra de sus claves. Tablas, combinados y pequeños bocados permiten recorrer sabores con diferentes intensidades:
- Tabla de anchoítas – $40.000
- Choripanes gourmet – $12.000
- Empanadas – entre $6.400 y $7.500
- Pan al horno de barro con lardo de cerdo – $8.500
- Combinado de patés (x3) – $43.000
Una cena para dos personas, con entrada de charcutería, un plato principal y postre, se ubica entre $60.000 y $80.000 sin bebidas. Con vinos o coctelería de autor, el monto final asciende bastante más.

EL FENÓMENO DE ANCHOITA
El restaurante de Enrique Piñeyro no solo atrae por su cocina, sino también por el fenómeno que genera. En diciembre de 2024, la aplicación lanzada para manejar las reservas debió soportar picos de más de 400.000 usuarios simultáneos intentando conseguir lugar. Una muestra de que comer en Anchoita se convirtió en una experiencia única y deseada dentro del mapa gastronómico porteño.