El 7 de agosto es una jornada cargada de fe y gratitud hacia San Cayetano, patrono del pan y del trabajo. Nada mejor para honrar la mesa familiar en este día especial que preparar un pan casero económico, crujiente por fuera y esponjoso por dentro, ideal para acompañar el mate o las comidas.
Lo mejor de esta receta es que no necesitás experiencia en panadería ni ingredientes raros.
Ingredientes (Rinde 1 pan grande o 2 medianos)
- 500 g de harina 000 (o harina común)
- 300 ml de agua tibia (1 taza y 1/4)
- 10 g de levadura fresca (o 5 g de levadura seca)
- 1 cucharadita de sal
- (Opcional): 1 cucharada de aceite (de girasol u oliva) para darle más suavidad a la miga.
Paso a paso sencillo
- Activar la levadura: En un recipiente pequeño, disolvé la levadura en la taza de agua tibia con una pizca de azúcar o harina. Dejá reposar 10 minutos hasta que haga espuma.
- Formar la masa: En un bol grande, volcá la harina y la sal (colocala por los bordes para que no toque directo la levadura). Hacé un hueco en el centro y agregá la levadura activada y el aceite.
- Amasar: Integrá todo con las manos hasta formar un bollo. Pasalo a la mesada enharinada y amasá durante 7 a 10 minutos hasta que la masa quede lisa y suave.
- Primer leudado: Tapá el bollo con un repasador limpio y dejalo descansar en un lugar templado durante 45 minutos a 1 hora, o hasta que duplique su tamaño.
- Formar y hornear: Dale forma redonda o alargada al pan, hacé dos o tres cortes en la superficie con un cuchillo filoso y dejalo leudar 20 minutos más sobre una asadera enharinada.
- Cocción: Llevalo a horno precalentado a 200°C durante 25 a 30 minutos (hasta que esté dorado y suene “hueco” al golpearlo suavemente por abajo).
El secreto para una corteza crujiente: Colocá un recipiente con un poco de agua en el piso del horno durante la cocción. El vapor generará una cáscara crocante e irresistible.