El diablo viste a la moda 2 ya está disponible en Disney+. Tras su exitoso paso por los cines, la esperada secuela llegó a la plataforma de streaming veinte años después del estreno de la película original, que convirtió en íconos a Miranda Priestly (Meryl Streep), Andy Sachs (Anne Hathaway), Emily (Emily Blunt) y Nigel (Stanley Tucci).
La nueva entrega vuelve a sumergir al público en el universo de la revista Runway, con una historia que se desarrolla entre Nueva York y Milán. Para celebrar su estreno, repasamos cinco curiosidades del detrás de cámara que muestran el nivel de producción de la película.
1. Las oficinas de Runway son ocho veces más grandes que en la película original
Uno de los cambios más llamativos de El diablo viste a la moda 2 está en el set de las oficinas de Runway. El escenario construido para la secuela es ocho veces más grande que el utilizado en la primera película.
El diseñador de producción Jess Gonchor explicó que esta vez pudieron crear un espacio mucho más ambicioso, inspirado en las oficinas de Vogue, con enormes escritorios compartidos y una estética aún más sofisticada. Además, el set incluye guiños para los fanáticos, como fotografías y pósteres originales de la primera entrega.
2. Anne Hathaway visitó a Meryl Streep durante una escena inolvidable en Milán
Aunque Andy Sachs no participa de una de las escenas filmadas en la Galleria Vittorio Emanuele II de Milán, Anne Hathaway decidió acercarse al rodaje para presenciar el trabajo de Meryl Streep.
La actriz recordó que quedó impactada por la belleza de la secuencia y confesó que, tras la primera toma, corrió a felicitar a su compañera.
“Nunca has estado más hermosa que en este momento”, le dijo Hathaway a Streep al finalizar la escena.
3. Simone Ashley todavía lamenta no haberse quedado con unos zapatos de Dior
La actriz Simone Ashley, quien interpreta a Amari, la nueva asistente de Miranda Priestly, reveló una divertida anécdota del rodaje.
Frente al escritorio de su personaje había un par de zapatos Christian Dior que la fascinaban. Según contó, desde el departamento de utilería le ofrecieron llevárselos como recuerdo, pero decidió no hacerlo. Hoy reconoce que se arrepiente de esa decisión y asegura que, si pudiera volver el tiempo atrás, no dudaría en quedarse con ellos.
4. El icónico suéter azul cerúleo de Andy volvió, pero con un detalle
Uno de los guiños más esperados para los fanáticos de la película original es el regreso del inolvidable suéter azul cerúleo que Andy usa en la oficina de Runway.
La prenda original fue conservada durante dos décadas, pero como aún tenía la famosa mancha de sopa de la primera película, el equipo de vestuario debió confeccionar un duplicado idéntico para utilizar durante el rodaje de la secuela.
5. El Museo de la Última Cena fue recreado especialmente para la película
Otra de las grandes apuestas de producción de El diablo viste a la moda 2 fue la recreación del Museo de la Última Cena, donde se encuentra la célebre obra de Leonardo da Vinci.
Como la iluminación necesaria para el rodaje podía dañar la pintura original, el equipo construyó una réplica completa del espacio en un estudio. Para lograr