En un catálogo que muchas veces privilegia lo nuevo, a veces aparecen pequeñas joyas que valen la pena rescatar. Se trata de un clásico del nuevo cine argentino de comienzos de los dos mil que, si no lo viste, deberías haberlo hecho.
En este caso, se trata de una película que funciona a la vez como comedia dramática, retrato social y documento de época de un barrio emblemático de Buenos Aires.
Estamos hablando de El abrazo partido, un film con Daniel Hendler que está disponible en HBO Max y registra como ninguna la popular zona de Once.
// Guillermo Francella brilla en un thriller psicológico que es una gema en Netflix
La película trasciende su condición de film argentino de 2004 para convertirse en un retrato íntimo y familiar de la identidad, la pertenencia y los sueños de quienes habitan el día a día de un lugar muy especial.
De qué trata El abrazo partido
La película narra la historia de Ariel Makaroff, un joven de ascendencia judía cuya vida transcurre entre vidrieras, galerías y calles de Once. Ariel ayuda a su madre en una tienda de lencería —el negocio familiar— mientras sueña con conseguir un pasaporte polaco para emigrar a Europa.
Detrás de ese deseo late un dilema más hondo: sus raíces, su identidad, y el querer dejar atrás la precariedad económica que siente desde chico. Ese anhelo de partir, de buscar una vida distinta, se ve interrumpido por una noticia inesperada: su padre, ausente desde la infancia y radicado en Israel, reaparece. El reencuentro, con todos sus miedos, pone en jaque todo lo que Ariel creía saber sobre sí mismo.
En El abrazo partido actúan, además de Hendler, Adriana Aizemberg como la madre, Jorge D’Elía como el padre ausente, y un elenco que completa el universo del Once con figuras como Sergio Boris, Silvia Kutika, Melina Petriella, Juan José Camero, Norman Erlich y Rosita Londner, entre otros.
Once: la radiografía de un “barrio”
Lo que vuelve especial a El abrazo partido no es sólo su trama, sino también su ambientación: la película transcurre íntegramente en Once, en una galería comercial que funciona como microcosmos de la diversidad porteña.
En sus pasillos conviven tiendas de telas, comercios de lencería, locales de diferentes orígenes étnicos, un mosaico de culturas que representan una ciudad dentro de la ciudad. Esa galería —la ficticia “Creaciones Elías”— funciona como eje narrativo, espacio simbólico donde se entrelazan historias de inmigrantes, rubros tradicionales, costumbres y sueños de emigrar.
La película fue dirigida por Daniel Burman, con guion compartido junto a Marcelo Birmajer. Ese enfoque logra capturar no sólo los conflictos personales de Ariel, sino la atmósfera particular de la zona; una Buenos Aires que muchas veces ya no existe, atrapada en la memoria colectiva.
// Los creadores de El Eternauta adaptarán para Netflix un clásico de la ciencia ficción
Desde su estreno en 2004, El abrazo partido se convirtió en una película referencial: recibió premios en festivales internacionales, consolidó la actuación de Daniel Hendler y puso en primer plano una Buenos Aires menos idealizada, más cotidiana, multicultural y real.
Hoy, verla en HBO Max —especialmente si uno conoce o recuerda Once— se siente casi como viajar en el tiempo.