Después de haber ocupado uno de los lugares de mayor exposición pública del país, Juliana Awada construyó en los últimos años un perfil mucho más ligado a su vida personal, el diseño, la naturaleza y los pequeños rituales cotidianos.
La diseñadora y empresaria, que fue primera dama de la Argentina entre 2015 y 2019, mantiene desde entonces una presencia más vinculada al lifestyle que a la política. En sus apariciones públicas y en los contenidos que comparte suele mostrar una faceta en la que tienen especial protagonismo la familia, los espacios al aire libre, la alimentación y la estética.
Ahora, esa mirada sobre lo cotidiano vuelve a aparecer a partir de un nuevo proyecto relacionado con el universo del hogar.

Nacida el 3 de abril de 1974 en Villa Ballester, Juliana Awada creció en una familia vinculada a la industria textil. Desde muy joven estuvo relacionada con el negocio familiar y con el mundo de la moda. Su madre, Elsa Baker, fue una de las impulsoras de la marca Awada, mientras que su padre, Abraham Awada, había desarrollado el emprendimiento textil familiar desde la década de 1960.
Antes de convertirse en una figura de enorme exposición pública por su matrimonio con Mauricio Macri, Awada ya tenía una trayectoria propia como diseñadora y empresaria. Durante años trabajó dentro de la compañía familiar y desarrolló una identidad ligada a la moda, los materiales naturales y una estética despojada.
Su relación con Macri comenzó en 2009 y se casaron en 2010. En 2011 nació Antonia, la hija que tienen en común. Awada también es madre de Valentina, fruto de una relación anterior.
De la Casa Rosada a una vida más reservada
La etapa como primera dama convirtió a Juliana Awada en una de las mujeres más observadas de la Argentina. Durante los cuatro años de la presidencia de Mauricio Macri, su vestuario, sus apariciones públicas y su estilo personal ocuparon un lugar habitual en los medios.
Pero después de dejar la Casa Rosada, su perfil cambió.
Sin abandonar completamente la exposición, Awada comenzó a mostrar con mayor frecuencia escenas relacionadas con su vida cotidiana y sus intereses personales. La naturaleza, la familia, la cocina y el cuidado de los espacios aparecen como parte de esa imagen más relajada.

Ese perfil también fue plasmado en el libro Juliana Awada, publicado por Penguin, donde la diseñadora cuenta aspectos de su estilo de vida y de los cambios que incorporó a sus rutinas. La editorial la describe como una persona especialmente vinculada con la naturaleza, la familia y los afectos.
El jardín y la naturaleza, dos de sus grandes intereses
Entre los elementos que aparecen asociados a la vida cotidiana de Juliana Awada está su vínculo con los espacios verdes.
El jardín, las plantas, la huerta y los momentos al aire libre forman parte de una estética que también se relaciona con su manera de entender el hogar: espacios simples, materiales naturales y objetos pensados para ser utilizados más que para seguir una tendencia puntual.
Ese universo es justamente el que ahora decidió trasladar a una nueva propuesta.
El nuevo proyecto de Juliana Awada para el hogar
En agosto de 2026, Awada amplió el universo de su marca con AWADA Market, una propuesta que reúne objetos para distintos ambientes de la casa y espacios exteriores.
La primera colección está vinculada al jardín e incluye herramientas, regaderas, porta flores, delantales, botas de lluvia, mantas y bolsos. También suma objetos para la mesa y la cocina, como servilletas, jarras, platos de sitio y tazas de cerámica.

La propuesta incorpora además una línea de fragancias para el hogar, con una vela, un home spray y un jabón líquido cuyo aroma está inspirado en el tomate y el vínculo con la huerta.
Más allá del lanzamiento comercial, el proyecto permite ver cómo la estética que durante años estuvo asociada a la indumentaria de Awada busca trasladarse ahora a otros aspectos de la vida cotidiana.
Una colaboración con una fundación que acompaña desde hace años
Uno de los capítulos de esta nueva etapa está relacionado con Fundación Los Naranjos, organización con la que Juliana Awada trabaja desde 2018.
Para el lanzamiento se desarrolló una colección de piezas de cerámica realizada junto con la fundación, que desde hace más de dos décadas impulsa programas de formación y acceso al primer empleo para jóvenes en contextos de vulnerabilidad.
La colaboración pone el foco en el trabajo artesanal y en la generación de oportunidades, dos aspectos que forman parte del vínculo que Awada mantiene con la organización desde hace varios años.

Una nueva etapa con el mismo lenguaje
A más de seis años de haber dejado el rol de primera dama, Juliana Awada conserva una identidad pública fuertemente relacionada con el diseño y la estética, pero su presencia actual está mucho más vinculada con su vida personal que con la política.
El nuevo proyecto funciona, en ese sentido, como una extensión de un universo que ya venía mostrando: el interés por los materiales naturales, los espacios verdes, la mesa compartida y esos pequeños objetos que forman parte de la rutina.
La presentación de la colección se realizó el 7 de agosto en Estudio Te, en Buenos Aires, con la presencia de Awada y referentes del diseño, la decoración y el lifestyle.
La colección estará disponible desde el 13 de agosto en los locales oficiales de la marca.



