Otra vez junio, otra vez una Luna Llena dispuesta a recordarnos que las cosas vuelven aunque nunca sean exactamente iguales. La Luna de Fresa del lunes 29 de junio es, técnicamente hablando, la primera que después del solsticio de invierno, cuando ya el hemisferio sur está entregado al invierno .
El fenómeno podrá observarse a simple vista desde Argentina si las condiciones climáticas acompañan —que es una forma elegante de decir que todo depende de si las nubes tienen piedad.
El evento alcanzará su punto de máximo esplendor a las 20.57 (hora argentina), aunque la Luna se apreciará prácticamente completa también durante la noche anterior y posterior, brindando más de una oportunidad para disfrutar del fenómeno.

Los especialistas recomiendan observarla poco después del atardecer, cuando comienza a elevarse sobre el horizonte y adquiere esas tonalidades anaranjadas o rojizas que la convierte en uno de los mejores momentos para fotografiarla.
LA TRAYECTORIA MÁS ELEVADA: UN REGALO DEL HEMISFERIO SUR
Al tratarse de la primera Luna Llena posterior al solsticio de junio, recorrerá una trayectoria más elevada de lo habitual en los países por debajo de la línea del ecuador.

A pesar de lo que parece, la Luna no se vuelve rosa ni roja durante este fenómeno, las tonalidades anaranjadas que adquiere al atardecer no son por ella misma, sino por la atmósfera terrestre que la tiñe de paso.
Desde Argentina podrá verse desde el lunes 13 de junio, y alcanzará su máxima potencia la noche del 14 a las 9.52 de Argentina, pero podrá verse más grande y brillante a las 20.21, como si se negara a abandonar el firmamento demasiado rápido
EL NOMBRE QUE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS ELIGIERON EN SUS NOCHES FRÍAS
El nombre Luna de Fresa proviene de las tradiciones de los pueblos originarios de Norteamérica, que usaban las fases lunares para marcar las estaciones, como si fueran versos de un poema que se repite desde la noche de los tiempo .
El plenilunio de junio coincidía con la época de recolección de las frutillas silvestres; los nombres que les damos a las cosas casi siempre tienen que ver con lo que necesitamos en ese momento.

En otras culturas y regiones del mundo, esta misma luna llena también es conocida como Luna de Miel, Luna del Hidromiel o Luna de Rosa, denominaciones vinculadas a antiguas tradiciones, celebraciones y actividades propias de esta época del año.
Cada nombre cuenta una historia diferente y revela cuánta poesía necesitamos para soportar las noches largas del invierno.



