En redes sociales y foros de hogar se volvió viral un método tan sencillo como útil: dejar una moneda dentro del freezer. Aunque parezca un consejo sin sentido, lo cierto es que tiene una base práctica y puede servir como señal de alerta ante cortes de energía.
El truco consiste en llenar un recipiente con agua, congelarlo y luego colocar una moneda sobre el hielo. Después, se deja nuevamente en el freezer.

¿Para qué sirve poner una moneda en el freezer?
Si en algún momento se corta la luz y el freezer deja de funcionar, el hielo comenzará a derretirse. En ese proceso, la moneda se hundirá. Cuando la electricidad regrese, el agua volverá a congelarse, pero la moneda ya no estará en la superficie.
De esta manera, al volver a tu casa, podés observar la posición de la moneda:
- Si sigue arriba del hielo, significa que no hubo descongelamiento.
- Si está en el fondo o en el medio, indica que el hielo se derritió y volvió a congelarse.
Este dato es clave porque permite detectar si los alimentos pudieron haber perdido la cadena de frío, algo que no siempre es visible a simple vista.
Por qué es importante
Cuando los alimentos congelados se descongelan y se vuelven a congelar, pueden desarrollar bacterias que representan un riesgo para la salud, especialmente carnes, pescados y productos lácteos.
Organismos de seguridad alimentaria advierten que, ante un corte prolongado de luz, no siempre es seguro volver a consumir lo que estaba en el freezer, aunque luzca congelado.
En ese contexto, este método casero funciona como un indicador simple para tomar decisiones más seguras.
Qué tener en cuenta
Este truco no reemplaza otras medidas de control, pero puede ser una herramienta útil, sobre todo si estuviste varios días fuera de tu casa o no sabés si hubo cortes de energía en tu zona.
Fácil, económico y práctico, el método de la moneda en el freezer se convirtió en un aliado inesperado para cuidar la salud y evitar riesgos invisibles.





