Durante años, la sociedad instaló la idea de que la plenitud sexual era un privilegio exclusivo de la juventud. Sin embargo, un nuevo relevamiento de Gleeden, la plataforma de encuentros no monógamos creada por y para mujeres, pone en jaque ese mito y muestra que el verdadero despertar sexual femenino ocurre después de los 45.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, la app analizó los comportamientos y motivaciones de sus usuarias argentinas y encontró que, lejos de conformarse con la rutina, las mujeres de más de 40 años se animan a explorar, priorizan la calidad por sobre la cantidad y dejan atrás las exigencias estéticas que marcaron su juventud.

El fin de los complejos y el inicio del autoconocimiento
Según el relevamiento, más de 2.450 mujeres mayores de 40 participaron de la encuesta y coincidieron en que, en esta etapa, se sienten mucho más seguras de sí mismas y abiertas a disfrutar su sexualidad sin los complejos físicos que antes las condicionaban.
La clave está en el autoconocimiento: el 82% de las argentinas consultadas aseguró que la autoexploración fue fundamental para conocer su cuerpo y saber exactamente qué pedirle a un amante.
Además, el 61% confesó que integró juguetes sexuales a su intimidad, rompiendo con el modelo tradicional centrado solo en el placer masculino.
Calidad antes que cantidad: el nuevo paradigma del deseo
La madurez trajo consigo un cambio de prioridades. Las usuarias de Gleeden remarcaron que ahora buscan experiencias de calidad, donde el juego previo, la conexión mental y el disfrute sensorial pesan mucho más que la cantidad de encuentros.
“Estamos frente a mujeres que se atrevieron a interpelarse. A los 20 quizás tenían más sexo, pero a los 40 y 50 tienen mejor sexo, porque saben exactamente qué quieren y qué no”, explicó Silvia Rubies, Directora de Comunicación de Gleeden Latinoamérica.
Libertad, deseo y el fin de los mandatos
Lejos de los cuentos de hadas y los mandatos románticos, la principal motivación de las mujeres de más de 40 para usar la plataforma es “superar una etapa de estancamiento y volver a sentirse deseadas”, seguida por la necesidad de “explorar nuevas experiencias sexuales” de manera libre y egoísta.
Rubies destacó que plataformas como Gleeden funcionan como un “cuarto propio digital” donde las mujeres lideran el juego: “Ya no esperan a que el placer les sea dado; salen a buscarlo, eligen con quién, cómo y cuándo, viviendo una sexualidad mucho más relajada y consciente”.
El 8M y la revolución silenciosa de las argentinas
En vísperas de un nuevo 8 de marzo, las argentinas mayores de 45 demuestran que la verdadera revolución empieza cuando una mujer decide, por encima de cualquier mandato, ser fiel a su propio deseo. El autoconocimiento y la libertad no tienen fecha de caducidad: la plenitud sexual puede llegar en cualquier momento de la vida.



