Rosácea: la enfermedad crónica que afecta a hombres y mujeres por igual

Mirá algunos tratamientos para mejorar el aspecto de tu piel.

Rosácea: la enfermedad crónica que afecta a hombres y mujeres por igual
Rosácea: la enfermedad crónica que afecta a hombres y mujeres por igual

La rosácea es una enfermedad crónica inflamatoria de la piel que tiende a aparecer alrededor de los 30 años de edad y afecta a millones de personas en el mundo.

Aunque podría parecer que nos ruborizamos con facilidad, los síntomas de la rosácea también incluyen enrojecimiento fácil en otras zonas del rostro, bultos rojos y pústulas, además de vasos sanguíneos dilatados.

Es importante tomar en cuenta los síntomas de este padecimiento e iniciar un tratamiento frecuente, ya que si no le prestamos atención a tiempo puede empeorar significativamente, pudiendo provocar engrosamiento y desfiguración de la piel, lo que en ocasiones puede originar un trastorno llamado rinofima, caracterizado por la forma bulbosa de la nariz y en un 50% de los pacientes los ojos también se ven afectados.

Las causas de esta afección desagradable de la piel aún no han podido determinarse científicamente, pero algunos especialistas consideran que puede tratarse de varias razones, o una combinación de condiciones genéticas y factores ambientales como las infecciones bacterianas y el daño producido por el sol.

El trastorno se diagnostica con más frecuencia en las mujeres, pero tiende a ser más grave en los hombres. También hay evidencia de que puede ser hereditaria y especialmente prevalente en personas de ascendencia europea del norte o este de Europa.

La rosácea no tiene cura y aunque en encuestas de la Sociedad Nacional de Rosácea  casi el 90 por ciento de los pacientes dijeron que esta condición había disminuido su autoestima, sí hay una forma de tratarse para aliviar este trastorno de la piel para mejorar el bienestar emocional y social.

Los tratamientos para la rosácea deben ser específicos para cada paciente, dependiendo de su condición se pueden usar desde medicamentos orales y tópicos, terapias, ampollas y si corresponde, se pueden usar láseres, fuentes de luz pulsada intensa u otros dispositivos médicos y quirúrgicos para extraer los vasos sanguíneos visibles o corregir la desfiguración de la nariz.

Si sospechás que podés tener rosácea, es importante que asistas a un dermatólogo u otro médico calificado para el diagnóstico y el tratamiento apropiado, antes de que el trastorno se vuelva cada vez más severo y comience a afectar tu vida diaria.