Morderse las uñas es una costumbre muy frecuente en niños, adolescentes y adultos. Muchas personas lo hacen de manera automática cuando sienten nervios, aburrimiento o ansiedad, sin imaginar que ese gesto repetitivo puede abrir la puerta a infecciones que, en casos excepcionales, terminan requiriendo internación.
Sobre este tema advirtió el enfermero y divulgador sanitario Jorge Ángel Heras, quien relató el caso de un paciente que desarrolló una infección grave después de lesionarse la piel que rodea las uñas. “Se puede terminar en el hospital sólo por comerse las uñas”, explicó al compartir una historia clínica real para concientizar sobre los riesgos de la onicofagia.
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Si bien los especialistas aclaran que se trata de una complicación poco frecuente, coinciden en que las pequeñas heridas provocadas al arrancar las cutículas o los padrastros facilitan el ingreso de bacterias, por lo que mantener una buena higiene y evitar este hábito reduce considerablemente el riesgo de infección.
Cómo un hábito cotidiano puede terminar en una infección grave
Según explicó Jorge Ángel, el problema no está únicamente en morder la uña, sino en lastimar la piel que la rodea.

Al arrancar las cutículas o los llamados “pellejitos”, se producen microcortes por donde pueden ingresar bacterias que normalmente viven sobre la piel o debajo de las uñas. En la mayoría de los casos el organismo logra controlar la infección, pero en determinadas circunstancias puede extenderse rápidamente.
En el caso que relató el enfermero, la persona tenía las defensas bajas y la bacteria consiguió pasar al torrente sanguíneo, desencadenando una sepsis, una respuesta extrema del organismo frente a una infección que constituye una emergencia médica. Afortunadamente, el paciente recibió antibióticos a tiempo y logró recuperarse.
Qué enfermedades puede provocar morderse las uñas
Además del riesgo de infecciones severas, los especialistas advierten que la onicofagia puede causar otros problemas de salud:
- Paroniquia o uñero, una infección dolorosa alrededor de la uña.
- Inflamación, sangrado y deformación de las uñas.
- Ingreso de bacterias presentes debajo de las uñas hacia la boca.
- Desgaste dental y pequeñas fracturas en los dientes.
- Mayor riesgo de infecciones cutáneas cuando existen heridas abiertas.

En situaciones extremas, la literatura médica también describe casos de infecciones profundas, afectación del hueso (osteomielitis) e incluso sepsis, aunque se trata de complicaciones muy poco habituales.
Cómo dejar de morderse las uñas
Jorge Ángel reconoce que abandonar este hábito no resulta sencillo, especialmente cuando está asociado al estrés o la ansiedad.
@enfermerojorgeangel Ingresa en la uci por morderse las uñas 💅, ánimo que se puede dejar el hábito #salud #uñas #habitos #uci #caso ♬ sonido original - Enfermero Jorge Ángel
Entre las estrategias que suelen recomendar los profesionales se encuentran:
- Aplicar esmaltes o sprays de sabor amargo diseñados para evitar llevarse los dedos a la boca.
- Mantener las uñas cortas y bien cuidadas.
- Identificar los momentos en los que aparece el impulso de morderlas.
- Practicar técnicas de relajación o manejo del estrés.
- Consultar con un profesional de la salud mental cuando el hábito sea compulsivo o genere lesiones repetidas.
Si aparecen dolor intenso, enrojecimiento, hinchazón, pus, fiebre o líneas rojas que ascienden por el dedo, es importante consultar rápidamente con un médico, ya que pueden ser signos de una infección que requiere tratamiento.



