A pocos meses de la separación de Juana Repetto y Sebastián Graviotto y el nacimiento de su tercer hijo Timoteo, el primer hijo de la pareja, Belisario, comenzó a atravesar cambios de conducta que preocuparon a sus padres.
A raíz de las alarmas que comenzaron a ver, Juana y Sebastián decidieron buscar ayuda profesional para el pequeño de cinco años. Fue el instructor de esquí quien contó algunos detalles a través de sus redes sociales.
Según contó, lo primero que hicieron fue pactar una consulta conjunta con una psicóloga. “Charlamos por qué lo mandamos, y es por lo que está atravesando: el nuevo hermanito, nuestra separación…“, empezó contando.

EL ACUERDO QUE HICIERON SEBASTIÁN GRAVIOTTO Y JUANA REPETTO POR BELISARIO
“Queríamos que tuviera un poco de apoyo. No es que estábamos preocupados, pero sí sentíamos que había que ocuparse”, comentó Sebastián Graviotto en sus redes sociales. Tras las primeras sesiones, la psicóloga les brindó una devolución concreta sobre lo que manifestaba Belisario en su día a día.
“Beli estaba buscando el límite. Yo le conté que últimamente me pasaba que me largaba a llorar, se lo conté para ver qué opinaba, porque me siento superado por la situación”, siguió el ex de Juana Repetto que aseguró que la devolución de la terapeuta sirvió para poder revisar sus conductas frente a los chicos.

Finalmente, contó que la profesional les marcó una pauta clara sobre el rol de contención que deben mantener frente a sus hijos. “Vos sos el papá y tenés que poner el límite. Vos sos el adulto y los estás poniendo a ellos en la posición de adultos”, sentenció la profesional.
“No está mal que un hijo te vea llorar, pero es muy distinto si ellos sienten que tienen que hacerse cargo de lo que me pasa o me tienen que venir a consolar”, marcó la psicóloga ante los padres preocupados por el accionar de su hijo.




