La casa de Fede Bal en Ingeniero Maschwitz tiene una historia muy particular que la convierte en una propiedad especial. Antes de convertirse en el hogar del actor, perteneció nada menos que a Luis Alberto Spinetta. Fue Carmen Barbieri quien la compró y decidió regalársela a su hijo como una herencia en vida.
La vivienda, bautizada “Corazón de Tiza”, conserva parte de la esencia artística que dejó el músico, aunque con el paso del tiempo Fede fue sumando detalles que reflejan sus propios gustos.
Con seis habitaciones y seis baños, la propiedad combina ambientes amplios, espacios de recreación y rincones especialmente diseñados para disfrutar de sus distintas aficiones.

ASÍ ES LA CASA DE FEDE BAL EN INGENIERO MASCHWITZ
Uno de los sectores más llamativos de la casa de Fede Bal es el bar que construyó en homenaje a su papá, Santiago Bal. Lejos de apostar por una estética moderna, con espejos y luces de neón, eligió la madera de roble y un diseño clásico, inspirado en los bares tradicionales. El espacio recibió el nombre de “Balbieri Bar”, una mezcla de los apellidos de sus padres que funciona como un recuerdo de su historia familiar.

Otro ambiente refleja su costado más coleccionista. Allí reúne juguetes, peluches, películas, pósters y diferentes objetos personales que fue acumulando con los años. La casa también tiene un gimnasio equipado con máquinas, pesas y un saco de boxeo, además de sectores destinados a los videojuegos. Entre sus detalles más curiosos aparecen un baño de inspiración mexicana en el exterior y otro desde el que se puede contemplar el cielo. El dormitorio principal, en tanto, cuenta con baño privado y jacuzzi.
La cocina presenta una combinación de muebles claros y superficies oscuras, mientras que los grandes ventanales permiten integrar los espacios interiores con el parque. Afuera, el jardín y la pileta se llevan buena parte de las miradas. El sector acuático incluye una zona de poca profundidad, conocida como “playita”, rodeada de lugares para descansar y compartir encuentros con amigos.

Fede llegó a esta propiedad durante el aislamiento de 2020, una etapa especialmente difícil de su vida, ya que también atravesaba un tratamiento por cáncer de intestino. Sin embargo, la historia de la casa se remonta mucho más atrás. Spinetta estuvo involucrado en su diseño y todavía quedan huellas de su paso, como el nombre “Corazón de Tiza” y un timbre que reproduce la melodía de su canción.




