Ashton Kutcher y Mila Kunis eligieron alejarse del clásico estilo de las grandes mansiones de Hollywood para construir un hogar familiar en contacto con la naturaleza.
El resultado fue “KuKu Farms”, una propiedad de seis acres en Los Ángeles que combina una estética inspirada en las antiguas granjas con tecnología sustentable.
El proyecto comenzó en 2015 y demandó cinco años de trabajo. Para llevarlo adelante, la pareja contó con el arquitecto Howard Backen y la diseñadora de interiores Vicky Charles, aunque tanto Kutcher como Kunis participaron activamente en las distintas etapas del diseño y la construcción.

UNA CASA PENSADA PARA PARECER ANTIGUA
Desde el comienzo, Ashton Kutcher tuvo una idea muy concreta: quería que la vivienda pareciera formar parte del terreno desde hacía décadas. Por eso, la propuesta se alejó de los diseños modernos y ostentosos que suelen asociarse con las propiedades de las celebridades.
La intención fue crear un espacio cálido, sencillo y familiar, con materiales naturales y una estética rústica, pero sin resignar las comodidades de una vivienda contemporánea. El resultado fue una construcción que busca transmitir la sensación de una antigua granja recuperada y adaptada para la vida actual.

“KuKu Farms” no está formada únicamente por la casa principal. El extenso terreno fue organizado como un pequeño complejo familiar que incluye distintos espacios destinados tanto a la vida cotidiana como al entretenimiento.
La propiedad cuenta con una casa principal para la familia, una vivienda para huéspedes, un granero destinado al entretenimiento y un pabellón independiente para barbacoas. La distribución fue pensada para que las diferentes construcciones convivieran con el paisaje y permitieran disfrutar de distintos sectores del predio sin perder la conexión con la naturaleza.

Uno de los aspectos centrales de la propiedad es su sistema de energía solar. La instalación de paneles fue incorporada como parte del proyecto desde su concepción y, en 2020, cinco años después del inicio de las obras, consiguió generar la totalidad de la electricidad necesaria para abastecer el predio.
De esta manera, la pareja logró convertir una residencia de gran escala en un proyecto con un funcionamiento energético sustentable, alejándose de la imagen tradicional de las grandes propiedades de Hollywood. La residencia terminada fue presentada en 2021 por Architectural Digest, que la definió como un “refugio sustentable impulsado por energía solar”.




