Flor Peña atravesó durante meses una delicada situación familiar que tuvo como principal afectado a Juan Otero, uno de sus hijos. Según revelaron en LAM, el adolescente habría sido víctima de amenazas y extorsiones por parte de personas del entorno de una joven con la que había entablado una amistad en un barrio privado de Pilar.
El episodio ocurrió hace aproximadamente cuatro años, pero recién ahora volvió a tomar estado público después de que la Justicia avanzara con la causa. Pepe Ochoa contó detalles del caso y aseguró que hace alrededor de un mes se produjo una resolución favorable.
Todo habría comenzado después de que la actriz se instalara con su familia en Pilar. Allí conocieron a un grupo de vecinos y Juan, que por entonces tenía 14 años, se hizo muy amigo de una adolescente llamada Candela.
CÓMO COMENZÓ EL DRAMA DE FLOR PEÑA Y JUAN OTERO
Según relató Ochoa, las primeras señales de alarma aparecieron cuando Flor comenzó a notar que faltaban objetos de su casa. Poco después detectó consumos que no reconocía en su tarjeta de crédito, vinculados particularmente a una aplicación.
En un primer momento consultó a sus hijos para determinar si alguno había realizado las compras. Como todos lo negaron, decidió desconocerlas. Sin embargo, al mes siguiente los gastos se habrían duplicado y la actriz comenzó a investigar qué estaba ocurriendo.
Fue entonces cuando Juan le habría contado una situación mucho más delicada. “Candela, su amiga, y su mamá lo tenían amenazado, extorsionándolo con una situación”, relató Ochoa.
De acuerdo con la versión difundida en LAM, le habrían exigido dinero al adolescente bajo la amenaza de hacer pública determinada información en los medios de comunicación. Al enterarse, Flor intentó hablar con la mujer involucrada, quien habría negado las acusaciones.

LAS AMENAZAS QUE HABRÍA RECIBIDO JUAN OTERO
“Lo tuvieron cuatro meses a Juan extorsionado”, aseguró el panelista. Según explicó, inicialmente resultó complejo reunir elementos para avanzar judicialmente porque las supuestas amenazas se realizaban personalmente y no quedaban registradas en mensajes.
La situación habría escalado cuando una cuenta comenzó también a enviarle amenazas a Flor. Ese elemento terminó siendo importante para la investigación.
“Con la investigación dan con que ese usuario tenía el IP en la casa de esta familia. Hubo allanamientos, donde secuestran teléfonos y computadoras, de ahí extraen las pruebas y arranca la causa penal”, detalló Ochoa.
A partir de esos procedimientos, la investigación judicial avanzó y las partes llegaron posteriormente a una instancia de mediación para evitar que el conflicto terminara en un juicio oral.
EL IMPACTO QUE LA SITUACIÓN HABRÍA TENIDO EN JUAN OTERO
Según contó Ochoa, los involucrados terminaron aceptando responsabilidad por los hechos investigados para evitar llegar a un juicio oral. El panelista aseguró que la madre de la joven recibió una condena y señaló que el padre aparentemente desconocía lo que estaba sucediendo.
Más allá del desenlace judicial, el episodio habría dejado una fuerte marca emocional en Juan. “Para Juan es un tema sensible. Él sigue sin superarlo. Fue también una estafa emocional”, afirmó Ochoa.
Además, aseguró que las exigencias económicas habrían sido reiteradas: “Le pedían cada cuatro días 500 dólares”.



