Cuando en junio Tini Stoessel decidió que su papá, Alejandro Stoessel, deje de reprentarla para luego hacer una auditoría de su labor como apoderado ambos sabían que el próximo paso era firmar un acuerdo, pero ni siquiera después de que el escándalo se hizo público se asceleró la rúbrica.
Por empezar, Martina a través de sus nuevos asesores pide la “cesión de cuotas sociales en QVT SRL y de los membership interestsen las LLC estadounidenses”, contó Guido Záffora.
Es decir que Tini quiere hacerse del control de las empresas que manejan su carrera, y que ahora tienen a Alejandro y Francisco como accionistas.

De hecho, el periodista de DDM reveló un insólito detalle: “Ella no estaba bancarizada. Tenía una cuenta a nombre del padre”
El punto del conflicto
Por otra parte, Záffora explicó que Alejandro no habría visto con buenos ojos la segunda condición que le exige Tini: “Cancelación total de autorizaciones bancarias, firmatarias y derechos de disposición sobre las cuentas corporativas que manejaba el Management familiar”.

Más allá de que ahora Tini esté en México por su gira Futttura, según Záffora “si Alejandro no llega a tener una respuesta positiva va a salir a hablar”.
Al final, el último punto que Tini Stoessel le reclama a su papá es la “modificación de los contratos de cesión de marca, derechos de imagen y cobro de regalías/shows para que tributen e ingresen directamente a la nueva estructura bajo gestión profesional externa”.
Dicho de otra manera, que Alejandro Stoessel acepte dejar de trabajar por y para su hija...




