Rosalía llegó a la ciudad de Florida para arrancar la etapa americana de su LUX Tour, y lejos de tomarse un descanso entre las fechas londinenses y las americanas, aprovechó los días para entrenar y compartir el resultado con sus seguidores.
EL ELOGIO QUE ROSALÍA NO ESPERABA: LAS PROFESIONALES DEL BALLET LA VIERON
El impacto de esas imágenes fue inmediato entre quienes saben de danza. La compañía de ballet de Miami reaccionó con un mensaje directo: “Te vemos Rosalía. La temporada empieza en octubre”.

Pero el comentario que más resonó fue el de Tiler Peck, bailarina principal del New York City Ballet y una de las figuras más reconocidas de su generación en Estados Unidos.
Peck, descripta por el New York Times como “la bailarina que puede detener el tiempo”, observó con ojo profesional el detalle técnico que muchos pasaron por alto y escribió bajo las fotos: “Mira ese pie abajo. Qué buen arco”.

Un halago que va mucho más allá del cumplido casual: viniendo de quien viene, es una validación de que el trabajo de Rosalía tiene fondo técnico real, no es solo una puesta en escena.
ROSALÍA Y EL BALLET: UNA RELACIÓN QUE EMPEZÓ MUCHO ANTES DEL TOUR
El LUX Tour no fue el punto de partida, sino la culminación visible de un proceso que llevó meses. Rosalía incorporó el ballet clásico y la danza contemporánea como ejes estéticos centrales de su nueva era musical, entrenando de manera intensiva para poder ejecutar coreografías sobre puntas frente a miles de personas en cada show.

Lo que el público ve en el escenario —esa soltura, esa línea corporal— es el resultado de horas de trabajo que ahora también se cuelan en sus redes.
“Miami, estoy de vueltaaaa”, escribió la artista al aterrizar, dejando en claro que el arranque americano del tour estaba cerca. Y también que ella, mientras tanto, no para.




