Diego Ramos protagonizó un desopilante momento en Otro Día Perdido (eltrece) durante un mano a mano con Mario Pergolini.
Lo que comenzó como una charla relajada sobre sus hábitos terminó derivando en una confesión que dejó completamente perplejo al conductor.

Diego Ramos sorprendió a Mario Pergolini al revelar su extrema obsesión con el blanco y negro
Todo arrancó cuando Pergolini hizo una observación sobre la personalidad del actor y sus gustos estéticos. “Sos muy ordenado. Sé que tenés una obsesión por el blanco y negro”, lanzó Mario.
Ramos intentó bajarle el tono a la definición y explicó que, para él, no se trata de una manía. “No es una obsesión, es una tranquilidad”, respondió Diego.
Pero Pergolini no se mostró convencido y recordó una llamativa decisión decorativa del actor.
“Si te da tranquilidad, es una obsesión. Vos pintaste un árbol de Navidad de negro, es una obsesión”, retrucó Pergolini entre risas.
Lejos de incomodarse, Diego defendió su elección estética. “Sí, pero mirá lo lindo que queda”, respondió.
La charla siguió sumando detalles inesperados cuando en el programa remarcaron que incluso había modificado objetos cotidianos para mantener la misma paleta de colores.
“Pintaste hasta los paquetes negros”, le señalaron.
Intrigado, Pergolini quiso saber desde cuándo había desarrollado esa fascinación por el blanco y negro.
“¿Desde cuándo te gusta tanto el blanco y el negro?”, preguntó Mario.
Entonces, Diego Ramos sorprendió al revelar que antes era completamente distinto.
“Yo era un tipo de color. Es más fácil blanco y negro. Todo me combina. Soy más del negro”, explicó.
Sin embargo, el momento más insólito llegó cuando contó una situación cotidiana ocurrida en su cocina que dejó “horrorizado” al conductor.
“El otro día hice un video de mi cocina y estaba la frutera y dije: ‘Qué lástima la fruta de color’”, confesó Diego Ramos con humor.
La inesperada frase generó incredulidad en el estudio y terminó de confirmar el nivel de obsesión estética que atraviesa la vida diaria del actor.
Sobre el cierre de la entrevista, Diego Ramos dejó una reflexión que volvió a desconcertar a Pergolini.
“Yo me considero simple, pero ser simple es complicado”, concluyó el actor en Otro Día Perdido.





