El nutricionista español Ismael Galancho, conocido por formar parte del equipo que asesora a Antonela Roccuzzo, volvió a generar debate en el mundo del bienestar.
Explicó por qué mantenerse activo durante toda la jornada puede ser más determinante que entrenar solo una hora diaria.
Durante una conversación en el podcast A lo grande, el nutricionista de Antonela Roccuzzo abordó uno de los errores más comunes en quienes buscan mejorar su condición física: creer que el gimnasio compensa completamente un estilo de vida sedentario.
Según explicó, el organismo debe entenderse como un sistema integral. “Debemos entender la fisiología como un todo que funciona de manera holística y no como partes independientes”, afirmó.

LOS HÁBITOS DE ANTONELA ROCCUZZO
“Al andar menos se produjeron alteraciones en la sensibilidad a la insulina y marcadores inflamatorios sistémicos, los cuales también pueden afectar indirectamente y de manera negativa a la ganancia de masa muscular”, sostuvo.

Para el especialista, el principal enemigo actual no es la falta de entrenamiento, sino el sedentarismo prolongado. Jornadas laborales frente a computadoras, traslados pasivos y rutinas con escaso movimiento derivan, según describió, en un deterioro del funcionamiento metabólico.
“La inactividad física y los comportamientos sedentarios desencadenan un estado de rigidez metabólica. Un empeoramiento del estado anabólico limita las ganancias de masa muscular”, explicó.

En ese contexto, Galancho planteó una idea que suele sorprender: la actividad física cotidiana puede resultar más efectiva que el ejercicio estructurado.
“La actividad física quema muchas más calorías que el ejercicio físico”, aseguró, y ejemplificó: “Un albañil o una persona que trabaja en correos, que se mueve durante todo el día, aunque no entrene, va a quemar muchas más calorías que yo, que estoy todo el día sentado y luego me voy una hora a entrenar”.



