La Joaqui dejó ver su faceta más íntima al compartir el espacio más especial de su casa: el cuarto de juegos que diseñó especialmente para sus hijas.
El ambiente, pensado como un refugio creativo, refleja una combinación de estética contemporánea, detalles artísticos y una fuerte impronta emocional.
Lejos de los tradicionales dormitorios infantiles colmados de colores estridentes y estímulos visuales excesivos, La Joaqui apostó por una propuesta completamente distinta.

El concepto general del espacio remite a un taller artístico moderno. La presencia de materiales nobles y líneas simples convive con elementos diseñados especialmente para incentivar la expresión. En este contexto, cada rincón fue pensado para que el juego y el aprendizaje convivan de forma natural, sin imposiciones ni estructuras rígidas.

ASÍ ES EL CUARTO DE JUEGO DE LAS HIJAS DE LA JOAQUI
Uno de los objetos que más llama la atención es un imponente espejo de estilo clásico, con marco blanco, apoyado directamente sobre el suelo.

El corazón del cuarto está conformado por atriles de madera adaptados a su altura, donde las niñas pueden pintar con total comodidad. Allí, los lienzos exhiben colores intensos, trazos espontáneos y formas libres que reflejan un proceso creativo genuino.
La artista buscó que sus hijas tengan la posibilidad de experimentar sin límites, en un entorno donde el error no tiene lugar y cada intento forma parte del aprendizaje.




