Lola Bezerra no se guardó nada al hablar sobre Roberto Pettinato en una entrevista con Juan Etchegoyen para Mitre Live. La modelo se refirió al episodio de acoso que sufrió hace más de una década y expresó su indignación ante la reciente reaparición pública del conductor.
“Estaría bueno que admita que él era así, baboso, maleducado”, disparó sin vueltas. Bezerra aclaró que no realizó una denuncia formal porque no hubo abuso sexual, sino una situación de abuso de poder cuando Pettinato entró a su camarín y le dijo “una barbaridad” que prefirió no repetir por lo horrible que fue. “Si hubiese abusado de mí sexualmente hubiese ido a la Justicia”, remarcó categórica.
“UN TIPO IMPUNE QUE HACE LO QUE QUIERE”
La crítica de Lola se intensificó al referirse a la actitud actual del periodista: “Me parece un tipo impune, como que no hay pruebas hago lo que quiero y no me importa. Me parece desagradable”, sentenció. Aunque reconoció que el incidente ocurrió hace 13 años, la conductora sostiene que es fundamental hablar de estas situaciones sin importar cuánto tiempo haya pasado. “No sé si el tiempo cura lo que viví con él pero lo vas aceptando, y me parece importante dejar en claro que siempre hay que hablar aunque hayan pasado muchos años”, expresó. Bezerra enfatizó la importancia de romper el silencio ante cualquier tipo de acoso o abuso de poder en el ámbito laboral.

EL MIEDO AL QUÉ DIRÁN Y LA MATERNIDAD COMO PUNTO DE INFLEXIÓN
Lola confesó que durante años sintió temor de contar su experiencia por las posibles consecuencias profesionales. “Yo no lo contaba por miedo a no tener más trabajo y nos pasa a todos los que trabajamos en los medios”, admitió.
Sin embargo, la maternidad cambió su perspectiva: “Me cambió la personalidad cuando fui madre. No quiero que mis hijos no hablen por miedo a que no les den laburo”.
La modelo también reveló que tras hacer pública su historia recibió numerosos mensajes privados de otras famosas que sufrieron situaciones similares con Pettinato, algunas que lo dijeron públicamente y otras que aún tienen miedo de perder oportunidades laborales. “Lo bueno es que hoy Pettinato no tiene tanto peso ya”, concluyó con alivio.




