Chechu Bonelli empezó el 2026 con una decisión que tiene más de símbolo que de simple mudanza: compró su primera casa como soltera y lo contó sin vueltas en redes, celebrando con llaves en mano y una frase breve pero contundente: “Soy dueña”.
El paso llega después de su separación de Darío Cvitanich en 2025 y funciona como un rearmado personal y familiar, pensado para su día a día y el de sus hijas
CÓMO ES LA CASA DE CHECHU BONELLI
La propiedad combina líneas modernas con una impronta industrial bien marcada. Hay protagonismo del vidrio y de los ventanales grandes, una elección que no solo suma estética, sino también luz natural y sensación de amplitud.
En sintonía, la decoración se apoya en una paleta de neutros —blancos, grises suaves y tonos nude— que refuerza una atmósfera calma y luminosa.

El corazón de la casa está planteado en formato abierto: living, comedor y cocina integrados para que todo suceda en un mismo espacio, ideal tanto para la convivencia cotidiana como para recibir gente.

Entre los detalles que más llaman la atención aparece una escalera caracol que conecta los niveles y, como contrapunto verde, un pequeño parque interno con plantas que aporta aire y frescura al conjunto.




