El caso que envuelve a la anestesista Delfina “Fini” Lanusse sumó un capítulo estremecedor tras la declaración testimonial de una colega del Hospital Italiano.
En su relato ante la Justicia, la profesional introdujo una hipótesis que vincula directamente el consumo de sustancias con encuentros íntimos, lo cual generó un fuerte impacto en la opinión pública. Según los registros del caso, el escándalo judicial ha tomado un rumbo complejo al involucrar también a su jefe, Hernán Boveri.
LAS REVELACIONES SOBRE EL USO DE PROPOFOL
La testigo detalló cómo se habrían llevado a cabo ciertas prácticas que hoy están bajo la lupa de los investigadores. Según su testimonio, existía un manejo irregular de insumos médicos que no coincidía con los protocolos habituales del nosocomio. La defensa de Fini Lanusse y de Boveri, sin embargo, atacó duramente la veracidad de estos dichos, alegando que el origen de la información es poco confiable y carece de sustento fáctico.

EL VÍNCULO ENTRE FINI LANUSSE Y HERNÁN BOVERI
La trama no solo se centra en el aspecto profesional, sino que profundiza en la relación personal entre los involucrados. Hernán Boveri, jefe de Lanusse y señalado como su ex amante, se encuentra en el centro de la tormenta debido a que los testimonios sugieren que ambos compartían un entorno de consumo de Propofol. Esta sustancia, un potente sedante de uso hospitalario, habría sido el nexo en una dinámica que la querella califica como “peligrosa”.

ESTRATEGIA DE LA DEFENSA ANTE LAS ACUSACIONES
A pesar de la contundencia del relato médico, los abogados defensores sostienen que no hay pruebas físicas que respalden la hipótesis de “vuelos” o viajes inducidos por drogas en contextos recreativos.
“Se trata de una operación para manchar la carrera de profesionales intachables”, afirmaron desde el entorno de Boveri tras la última audiencia del miércoles.




