Con la llegada del otoño en Argentina, las temperaturas empiezan a bajar y surge una preocupación común: cómo mantener la casa cálida sin gastar de más.
Antes de que llegue el invierno y las boletas se disparen, existen estrategias simples y efectivas para calefaccionar mejor los ambientes sin aumentar el consumo.
A continuación, 7 trucos que realmente funcionan y pueden hacer la diferencia en tu bolsillo.

1. Sellar puertas y ventanas:
Una gran parte del calor se pierde por rendijas. Colocar burletes o incluso toallas enrolladas en la base de las puertas ayuda a evitar corrientes de aire frío y conservar la temperatura interior.
2. Aprovechar la luz solar:
Durante el día, abrir cortinas y persianas permite que entre el sol y caliente naturalmente los ambientes. Al caer la tarde, cerrarlas ayuda a mantener ese calor acumulado.
3. Usar la calefacción de forma inteligente
No se trata de apagarla, sino de usarla mejor. Mantener una temperatura entre 18 y 20 grados es suficiente para estar cómodo sin consumir de más. Cada grado extra puede aumentar notablemente el gasto.
4. Priorizar los ambientes que usás:
No hace falta calefaccionar toda la casa. Lo ideal es concentrar el calor en los espacios donde estás y cerrar puertas de habitaciones vacías para no desperdiciar energía.
5. Ventilar, pero en el momento justo:
Ventilar es clave para renovar el aire, pero hacerlo durante muchos minutos enfría la casa. Lo recomendable es abrir ventanas solo 5 a 10 minutos en las horas más cálidas del día.
6. Sumar textiles que retengan el calor:
Alfombras, cortinas gruesas y mantas no solo decoran: también ayudan a mantener el calor en el ambiente y aislar el frío del exterior, especialmente en pisos y ventanas.
7. Revisar estufas y artefactos:
Un equipo en mal estado consume más. Hacer un mantenimiento básico o revisión puede mejorar la eficiencia y evitar gastos innecesarios, además de prevenir riesgos.
Aplicar estos hábitos no solo ayuda a reducir el consumo, sino que también mejora el confort en el hogar. Con pequeños cambios, es posible atravesar el otoño con ambientes cálidos sin que la factura se convierta en un problema.





