Con la llegada del otoño en Argentina, no solo cambian las temperaturas y los paisajes: también el cuerpo y la mente pueden verse afectados. Es común sentir más cansancio, falta de motivación e incluso cierta tristeza leve. Aunque muchas veces se lo toma como algo pasajero, tiene una explicación biológica.
Especialistas coinciden en que este fenómeno está vinculado principalmente a la disminución de la luz solar, que impacta directamente en el reloj biológico (ritmo circadiano) y en la producción de hormonas clave.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y entidades como la Mayo Clinic, la menor exposición a la luz natural puede alterar los niveles de melatonina (hormona del sueño) y serotonina (relacionada con el bienestar), generando mayor somnolencia, fatiga y cambios en el estado de ánimo.

Además, el cuerpo necesita adaptarse al cambio de estación, lo que puede provocar una sensación de “desgaste” temporal. A esto se suman factores cotidianos como el regreso a rutinas más exigentes tras el verano y la reducción de actividades al aire libre.
Qué síntomas son comunes en otoño
Durante esta época, es habitual experimentar:
- Cansancio constante o falta de energía
- Dificultad para concentrarse
- Cambios en el ánimo o irritabilidad
- Más sueño de lo habitual
- Menor motivación
En algunos casos, estos síntomas pueden intensificarse y dar lugar al llamado trastorno afectivo estacional (TAE), una forma de depresión vinculada a los cambios de luz, reconocida por organismos como el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH).
Cómo evitar el cansancio otoñal
Los especialistas recomiendan adoptar hábitos simples pero efectivos para atravesar mejor esta etapa:
1. Aprovechar la luz natural: Salir durante el día, aunque sea unos minutos, ayuda a regular el reloj biológico y mejorar el estado de ánimo.
2. Mantener horarios regulares de sueño: Dormir entre 7 y 9 horas y sostener rutinas estables favorece el equilibrio hormonal.
3. Hacer actividad física: El ejercicio, incluso moderado, estimula la producción de endorfinas y combate la fatiga.
4. Cuidar la alimentación: Priorizar frutas, verduras de estación y alimentos ricos en vitaminas y minerales ayuda a mantener la energía.
5. Evitar el sedentarismo: Permanecer mucho tiempo en interiores puede acentuar la sensación de cansancio.
6. Consultar si los síntomas persisten: Si el desgano o la tristeza son intensos o prolongados, es importante acudir a un profesional de la salud.
Un cambio natural, pero atendible
Sentirse más cansado en otoño es una respuesta natural del organismo a los cambios ambientales. Sin embargo, prestar atención a los hábitos diarios y hacer pequeños ajustes puede marcar una gran diferencia.
Entender lo que le pasa al cuerpo en esta época del año es el primer paso para transitarla con más energía y bienestar.





