El pícaro humor de Elizabeth II captado en diferentes ocasiones

Existe en ella un lado muy light y afable que no todos ven siempre.

 

El pícaro humor de Elizabeth II captado en diferentes ocasiones
El pícaro humor de Elizabeth II captado en diferentes ocasiones

La reina Elizabeth II es todo un ícono en su país natal. También se le considera una heroína por sus incontables acciones públicas, en tanto que para sus nietos es una abuela asombrosa. 

Miles de ciudadanos de Reino Unido sienten que ella inspira a las generaciones de relevo, pero más allá de su condición natural, posee un lado oculto muy divertido que en contadas ocasiones saca a relucir.

Es la monarca con el mayor tiempo de reinado en la historia, y a sus 92 años se mantiene activa y muy jovial, pese a su complicada agenda de trabajo. Aprovecharemos entonces para recordar varios momentos donde Elizabeth II olvidó el protocolo y lució más humana que de costumbre.

Orgullo militar

La Reina en persona inspeccionó el deslumbrante Desfile del Soberano en Sandhurst, durante la primavera del 2006. Hubo un cadete que no podía mantener la cara seria, era el Príncipe Harry. Su abuela estaba muy orgullosa y feliz de que hubiese completado su entrenamiento militar como correspondía.

Foto no programada

Una muy sonriente Reina apareció en la imagen publicada por dos jóvenes miembros del equipo de hockey femenino australiano. Las chicas no pudieron creer que habían obtenido la selfie de sus vidas.

Trono de hierro

Fue en junio del 2014 cuando Elizabeth II visitó el set de filmación de Game of Thrones, ubicado en Belfast. Allí observó de cerca el icónico Trono de Hierro, y tristemente no quedó impresionada.

Cuando los productores le dijeron que podía sentarse allí, a ver si le resultaba cómodo o no, la Reina rechazó el gesto alegando que por ley no tenía permitido tomar un trono extranjero.

Cada cual en su sitio

Durante una cena en Malta, hace unos tres años, el primer ministro canadiense Justin Trudeau detalló la larga y completa carrera de la Reina. Después, cuando ella hizo su propio brindis, bromeó: “¡Gracias, señor primer ministro de Canadá, por hacerme sentir tan vieja!”.

Planta venenosa

Su humor oscuro surgió en el Chelsea Flower Show del 2016. El jardinero de hierbas Jekka McVicar le explicaba cómo el lirio del valle fue utilizado una vez como veneno. De pronto ella respondió: “Me han dado dos racimos de lirio del valle esta semana. Quizás me quieren muerta”.

Invictus

El Príncipe Harry compartió un video para promocionar los juegos Invictus 2016, aunque nadie esperaba que la Reina apareciera en él. En la grabación, estaban Elizabeth II y su nieto viendo un clip enviado desde la Casa Blanca.  

El entonces presidente Barack Obama les decía: “Oye, Príncipe Harry, ¿recordás cuando nos dijiste que trajéramos los juegos Invictus?. Cuidado con lo que deseas”, justo antes de que su personal de seguridad dijera “boom” ante la cámara.

El gesto hizo que la Reina riera, soltando la frase: “Oh, en serio... por favor”.

Highland Games

El Braemar Gathering, que se celebra en Aberdeenshire, es disfrutado por la Reina y el Príncipe Philip cada mes de septiembre, y sí le hace reír muchísimo. El evento a menudo incluye lanzamientos de tronco, martillo y bailes típicos que son disfrutados por la nobleza británica.

Regaño al Príncipe William

En junio de 2016, la familia real saludó a las multitudes en el balcón del Palacio de Buckingham por el Trooping the Color. Pero, cuando la Reina miró que el Príncipe William estaba agachado hablando con su hijo el Príncipe George, no estaba contenta.

Fue captada por la cámara murmurando: “¡William, levántate!”. El gesto se viralizó pronto.

Junto a James Bond para las Olimpiadas 2012

En la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos 2012, la Reina se unió a Daniel Craig para un clip de Danny Boyle, donde parecía que ella saltaba desde un helicóptero directamente al estadio de Londres.

Fue el doble de riesgo Gary Connery quien realizó el impresionante truco, pero eso no impidió que el público de todas partes disfrutara de Su Majestad mostrando su lado más juguetón y rebelde.