Las raíces artísticas de Carlos Vives están en la actuación

El cantante de Quiero robarte un beso comenzó en el mundo del espectáculo haciendo ficciones que le valieron fama internacional.

 

Las raíces artísticas de Carlos Vives están en la actuación
Las raíces artísticas de Carlos Vives están en la actuación

Cuando se escucha hablar de Carlos Vives muchos se lo imaginan con un micrófono con ganas de robarle un beso a alguien, a propósito de su conocida canción, o simplemente interpretando La bicicleta, junto a Shakira.

Sin embargo, este colombiano,  nacido el 7 de agosto de 1961, también se destaca en la actuación y de hecho sus comienzos en el mundo artístico fueron frente a una cámara.

Con 21 años,  en 1982 interpretó el rol  de Julián en la telenovela Tiempo sin huellas, donde le dio vida a un enamorado adolescente capaz de hacerlo todo por amor.

Esa interpretación le valió un reconocimiento nacional que fortaleció cuando ese mismo año protagonizó la miniserie de David Copperfield, a la par que fue contratado para hacer comerciales de televisión.

En 1983 Tony Navia, directora de la serie de televisión Pequeños gigantes, lo incluyó en este repertorio, donde interpretó a un chistoso Tarzán de nombre Guineo, que cantaba, bailaba y hacía expediciones en la selva, siempre rodeado de niños.

Los papeles en televisión continuaron llegando para Carlos Vives, quien en 1984 le dio vida a Capitolino Rojas en la telenovela El Faraón, mientras que un año más tarde fue Carlos Sánchez en la novela Tuyo es mi corazón.

El personaje de Javier Ramírez, en la ficción Gallito Ramírez, le dio su tercer protagónico en 1986. Ramírez era un joven humilde que soñaba con ser boxeador.

En el papel protagónico lo acompañó Margarita Rosa de Francisco, quien en 1988 se convirtió en su esposa en la vida real. Este rol lanzó a la fama internacional a Vives, quien se dio a conocer en Puerto Rico y Estados Unidos.

En 1987 compartió el set de grabación con Chayanne, al participar en la novela  puertorriqueña Tormento, que dirigió el venezolano Román Chalbaud.

Un año más tarde compartió elenco con Claribel Medina y Giselle Blondet en la ficción La otra, cuyo tema musical principal fue la canción No podrás escapar de mí, del mismo Vives.

La miniserie La conciencia de Lucía fue un reto actoral de Carlos Vives en 1989, cuando aún trabajaba para la televisión puertorriqueña.  Luego volvió a su país natal y fue el protagonista de la novela Loca pasión. 

Aventurera, Escalona, Cadena Braga (producida en Puerto Rico y Miami en una alianza estadounidense e italo-dominicana) y La mujer doble fueron otras de las exitosas telenovelas donde Vives demostró que además de una buena voz tiene mucha madera actoral.