La depilación láser es una alternativa cada vez más utilizada

El tratamiento con la depilación láser es muy eficaz, seguro y casi indoloro. Se puede empezar en cualquier momento del año, teniendo la precaución de no haber tomado el sol los meses anteriores.

 

 La depilación láser es una alternativa cada vez más utilizada
La depilación láser es una alternativa cada vez más utilizada

La depilación láser es una gran aliada para esta época porque permite tener las piernas, las axilas y la ingle libres de vello en cualquier momento para ir a la pileta, usar faldas y camisetas de tirantes.

Este tratamiento ha evolucionado mucho desde que empezó a usarse en los año 90 y actualmente se aplica casi en cualquier parte del cuerpo, excepto en las cejas. Además es muy eficaz, seguro y prácticamente indoloro.

El único riesgo asociado son las quemaduras leves, pero los láseres modernos las evitan con un enfriamiento de la capa superficial de la piel. Y, sin dudas, es muy importante realizarlo en un centro especializado y certificado para garantizar la seguridad y la calidad.

Depilación permanente

Los profesionales de la depilación láser la definen como depilación permanente, pero no definitiva. El vello en las piernas, las axilas y las ingles desaparece en una media de 6-8 sesiones. Aunque es normal que quede vello residual que puede brotar en unos meses y para eliminarlo solo serán necesarios uno o dos repasos al año.

Cualquier mujer, incluso las menores de edad -con aprobación de sus representantes-, puede someterse a un tratamiento de depilación láser. La excepción son las embarazadas. Pese a que no existen estudios sobre los posibles efectos adversos, no se hace por precaución.

El tratamiento se puede empezar en cualquier momento del año, siempre que no se haya tomado sol en los meses anteriores más recientes. Y es imprescindible acudir a las sesiones con la piel limpia, sin cremas, ni maquillajes, ni desodorante.

Después de la sesión es recomendable aplicarse aloe vera por sus propiedades hidratantes, reparadoras y calmantes así como hidratarse la piel de forma regular y no tomar sol durante unos días. Con estos sencillos cuidados, la piel se mantendrá en buen estado y recuperada para los próximos tratamientos.