Estrellada, el unipersonal protagonizado por Victoria Baldomir, propone un viaje entre la ciencia, las emociones y las contradicciones de la vida.
Escrita y dirigida por Verónica Litvin, la obra cuenta la historia de una astrofísica que debe enfrentar la traición de su mentor y pareja, mientras reconstruye su vínculo con la vocación que marcó su existencia.
La obra se presenta los jueves a las 21 hasta el 26 de noviembre, en el NüN Teatro Bar, Juan Ramírez de Velasco 419, Ciudad de Buenos Aires.
En esta entrevista con Ciudad, Litvin habla sobre el origen de la pieza, las historias reales de mujeres científicas que inspiraron su escritura, el trabajo con la protagonista y la mirada feminista que atraviesa la propuesta.
¿Cómo surgió Estrellada?
Estrellada surgió en 2021, en un taller de dramaturgia. Empecé a escribir como un ejercicio más y enseguida apareció la trama central: la historia de una científica atravesada por una traición y una situación límite entre la vida y la muerte en las vías del tren.
En 2024 la retomé y trabajé de manera más continuada en la escritura, hasta llegar a la versión que finalmente empezamos a trabajar con Victoria Baldomir.
La obra pone el foco en las mujeres y la ciencia, y en los conflictos que atraviesan. ¿En qué mujeres te inspiraste?
En realidad, la obra es de ficción. La protagonista, que es una astrofísica, es un personaje inventado. En el proceso de escritura y la investigación empecé a encontrarme con un montón de historias de mujeres que no habían sido reconocidas o cuyo trabajo había sido invisibilizado.
Pero puntualmente, me encontré con una historia que me llamó muchísimo la atención: la de un Premio Nobel de Física de 1974. Un hallazgo revolucionario para la astronomía fue realizado por una científica, pero, como ella era estudiante de posdoctorado, el premio terminó siendo entregado a su mentor, su supervisor de tesis. Es un poco la historia que cuenta Estrellada.
A partir de ahí fui conociendo otras historias, quizás no tan impactantes como la del Nobel, pero atravesadas por situaciones similares.
¿Quién fue la científica a la que le correspondía ese reconocimiento?
Se llama Jocelyn Bell Burnell, es una astrofísica británica. Tuvo una carrera extraordinaria, pero es impresionante cómo le quitaron ese premio que le correspondía. Institucionalmente siempre se justifican estas situaciones con argumentos como que no se podía entregar un Nobel a una estudiante y que, por eso, debía recibirlo su supervisor.
Ella continuó con una carrera impresionante y terminó ganando muchísimos premios. Me llamó la atención que nunca reclamara aquella distinción.
Al tratarse de una historia vinculada con la ciencia, ¿cómo trabajaste para que la información científica que aparece en la obra sea correcta? ¿Cómo evitaste cometer errores en ese terreno?
Como ocurre con cualquier obra que uno escribe, siempre hay una investigación, sobre todo cuando se aborda un tema que no es el propio. La obra no pretende ser una pieza de divulgación científica. No va hacia ese lugar.
Sí hay muchas metáforas. El universo de la astrofísica que investigué sirve para construir la poética de la obra y pensar las imágenes que propone.
Todo lo que se nombra del mundo de la astronomía —por ejemplo, qué es una supernova o cómo funciona el espacio exterior— respeta la veracidad técnica.
A la protagonista también la atraviesan otras cuestiones, más allá de lo científico. Hay amores, desencuentros, sentimientos. Es una persona que vive, siente, llora y ríe.
Exactamente. La traición central es que su mentor y su pareja le roban la investigación. Eso sucede al comienzo de la obra y funciona como una excusa para conocer de una manera muy íntima la historia de esta astrofísica.
La obra habla de la construcción de una vocación. Y, aunque transcurre en el universo de la astrofísica, esa experiencia puede trasladarse a cualquier otro ámbito.
¿Cómo te llevás con la protagonista? Imagino que, como mujer y como creadora, trasladar un proyecto propio al escenario y confiarlo a otra persona debe ser parecido a entregar un hijo al cuidado de alguien.
Es muy linda esa imagen. Además de dramaturga y directora, soy actriz, así que siempre está presente la tentación de interpretar los personajes que una escribe.
Tenés razón en que hay que depositar una confianza enorme en quien va a interpretar el personaje, sobre todo cuando se trata de un unipersonal, donde todo recae sobre una sola actriz.
Mi confianza en Vicky es plena. Yo la convoqué porque la había visto en muchos proyectos. No habíamos trabajado juntas anteriormente, aunque teníamos gente en común. Desde el comienzo sentí una enorme confianza en ella.
Todo el proceso de ensayo fue muy hermoso. Siento mucha admiración por su trabajo y tenía la intuición de que iba a construir una interpretación espectacular del personaje. Fue una especie de confianza ciega.
Por supuesto que durante los ensayos se va construyendo el universo entre las dos. Conocerse trabajando es lo más lindo, pero sí, hay algo de esa entrega y de esa confianza que mencionás.
¿Con qué se va a encontrar el público? ¿Es una obra que emociona, hace reír, tiene drama? ¿Cómo la definirías?
Estrellada es una comedia dramática. Aborda temas duros y difíciles, pero están tratados desde una mirada atravesada por el humor. Para mí, el humor también es una forma de resistencia frente a esas situaciones.
El público se va a encontrar con un gran despliegue actoral. Casi todo el mundo nos dice que la obra se pasa volando. Es un viaje de sensaciones en el que se pasa de un humor desopilante a momentos de mucha sensibilidad.
Hay instantes de silencio absoluto y otros de carcajadas plenas. Es como una montaña rusa de emociones. Así lo vive Vicky como actriz y lo transmite con muchísima intensidad al público.
Además de la dirección y la dramaturgia, ¿qué otros proyectos estás desarrollando? ¿Estás escribiendo o tenés ganas de volver a actuar?
En este momento no estoy actuando, pero sí estoy escribiendo mucho. Tengo varios proyectos, algunos de los cuales quedaron en etapas anteriores y que necesito retomar.
Hay una obra que está casi terminada y que ojalá pueda estrenar el año próximo. Todavía tengo que hacer una corrección final y sentarme a trabajar sobre algunos aspectos. Es el proyecto que imagino que vendrá próximamente.
¿Considerás que Estrellada puede definirse como una obra feminista?
Para mí, sin duda, es una obra feminista. Yo soy feminista y creo en el feminismo como un movimiento de derechos humanos, no como algo que, a veces, se interpreta equivocadamente: una lucha de mujeres contra hombres.
Muchos hombres vienen a ver la obra y se divierten muchísimo. No creo en ese tipo de materiales que buscan bajar línea o decirle explícitamente al público qué tiene que pensar. No me interesa ese lugar.
El posicionamiento frente a la historia de Marina en el mundo de la ciencia —y que puede ampliarse a la situación de las mujeres en ese ámbito— tiene, sin duda, una mirada feminista. Pero está entendida desde un lugar que no es necesariamente combativo contra los hombres. Me parece que reducirla a una interpretación de ese tipo sería bastante simplista.
¿O sea que no es necesario saber de astronomía para disfrutarla?
Por supuesto. Eso es importante: no hace falta saber nada de ciencia para entender la obra. No es necesario pertenecer a ese mundo para disfrutarla.
La historia tiene algo mucho más amplio. Cualquier persona que alguna vez haya sentido que fracasó, que sufrió un desamor o que experimentó una vocación y una pasión muy fuertes por algo puede sentirse identificada con lo que sucede en escena.
No pretendemos que el público esté formado por conocedores del mundo científico. Para nada. La obra habla de experiencias profundamente humanas que nos pueden atravesar a todos.
Estrellada: funciones y entradas
Estrellada, el unipersonal protagonizado por Victoria Baldomir, con dramaturgia y dirección de Verónica Litvin, se presenta los jueves a las 21 h hasta el 26 de noviembre de 2026.
La obra propone una experiencia teatral que combina humor, emoción y reflexión a través de la historia de una científica que enfrenta la traición, revisa su vocación y busca reconstruir su vida.
Las entradas se pueden conseguir a través de Alternativa Teatral.