ciudad mobileciudad
En vivo
Ciudad MagazineMúsica

La Fiesta de la Confluencia cerró con Fito Páez y una “orquesta de masas”

En la última noche del festival también se presentaron Los Ratones Paranoicos, Fabiana Cantilo y Piti Fernández, Páez frente a más de 250 mil personas.

15 de febrero 2024, 04:22hs
En la última noche del festival también se presentaron  Los Ratones Paranoicos, Fabiana Cantilo y Piti Fernández, Páez frente a más de 250 mil personas.
En la última noche del festival también se presentaron Los Ratones Paranoicos, Fabiana Cantilo y Piti Fernández, Páez frente a más de 250 mil personas.
Seguinos en Google

La Fiesta Nacional de la Confluencia, que reunió en su undécima edición a buena parte de los artistas de la nueva escena, potenciados por la velocidad de las redes sociales, fue clausurada sin embargo con músicas y letras imperecederas, validadas por el tiempo y los años de escucha: las que ofreció el rosarino Fito Páez en la cuarta jornada del festival.

Cómodo en la posición de centro de gravedad de la noche, que tuvo también como protagonistas a Los Ratones Paranoicos, Fabiana Cantilo y Piti Fernández, Páez desplegó su música durante 90 minutos ante los más de 250 mil espectadores que poblaron el predio Isla 132 de la capital neuquina. “No se ve el final”, dijo el rosarino desde el escenario mientras buscaba trazar el horizonte.

La noche comenzó con el escenario vacío y la pista de “El amor después del amor” para aclimatar a la multitud, que ya había atravesado el prólogo del show de Cantilo y que, por lo tanto, ya estaba en el mismo registro. La irrupción del cantante y la banda para suspender la grabación y rematar el tema en vivo alcanzó para transformar la escena de un minuto al otro.

Enseguida un golpe de efecto de la nostalgia: “Dos días en la vida”, con las voces femeninas de Mariana Vitale y Cantilo; “Tráfico por Katmandú”; y “Pétalo de sal” con un guiño a Luis Alberto Spinetta, que sumó su guitara en el registro de estudio de 1992.

Páez se sienta al piano solo, se pelea con la máquina de humo (“Esto no es un asado”) y asienta los ánimos de la Isla. “La música también se hace en silencio”, afirma (y reclama).

Resuelto el contexto, el rosarino encara la introducción de “Un vestido y un amor”. Hay algo del formato minimalista que acaso le siente bien a Páez para una nueva etapa, una vez que concluya su raid celebratorio del trigésimo aniversario de “El amor después del amor”, que reposa en el polo opuesto.

La musicalidad Charly García de algún modo aparece en la noche. Ya Cantilo había iniciado su show con “Bancate ese defecto”.

La cita de Páez es más sutil y también más bella. Es a través de su propia versión de “Tumbas de la gloria”: hay allí una aproximación al tango que se parece al modo de García de asumir ese lenguaje, sin golpe.

La evocación sigue con invitados: Cantilo regresa para “Circo Beat”, que Páez usa para jugar con el público, y “Piti” Fernández se asocia a “Brillante sobre el mic”.

Una sesión rockera inaugura un nuevo momento de la noche, a pura guitarra eléctrica, con “Ciudad de Pobres corazones” y luego “A rodar mi vida” insinúa un falso final que no engaña al público.

La multitud no permite la despedida. La sección de bises avanza con “Dar es dar” y luego una explosión con “Mariposa tecnicolor”. Desborde y éxtasis. Ahora sí es el final.

La maniobra esta vez no falla. Las luces vuelven al escenario y Páez, por primera vez en la noche, se apega a otro un temperamento más introspectivo. “Y dale alegría mi corazón” hace cantar a toda la plaza.

Tentado a extender su orquesta hacia esa infinita marea de espectadores cuyo final no puede ver, Páez abandona el piano y suspende todo sonido. Lo acompañan Cantilo, Piti y Juanse, que luego va a clausurar la noche con los Ratones.

El rosarino asume el rol de director de orquesta (de masas) y por largos minutos el dueño del coro más grande que jamás se haya visto.

Después de aquello sólo le cabe abandonar el escenario.

La trayectoria de Páez, desde los turbulentos ´80, presenta, como la de todo músico, alturas, planicies y precipicios.

Su incontenible pulsión creadora de la juventud, acaso, ya no pueda ser replicada. Pero la persistencia por volver a alcanzarla es su forma de vencer al tiempo

Las más leídas

1

Las Espumas lanzó “Estrellarme”, un himno de rock visceral con espíritu stone

2

La inesperada alianza de Mau y Ricky con Marc Anthony que marca un antes y un después

Temas de la nota

Fito Páez

Más notas sobre Música

Los nocheros. Foto: prensa
LOS DETALLES

Los Nocheros celebran 40 años de carrera con un show único en el Gran Rex: cuándo es y cómo conseguir entradas

ARCHIVO - Shakira durante un ensayo previo a su concierto en la playa de Copacabana de Río de Janeiro, el 1 de mayo de 2026. (AP Foto/Bruna Prado)
MIRÁ

De “Waka Waka” a “Dai Dai”: cómo Shakira volvió a marcar el Mundial con una canción

Ricky y Mau. Foto: prensa
MIRÁ

La inesperada alianza de Mau y Ricky con Marc Anthony que marca un antes y un después

© 1996 - 2026, Artear

Seguinos en las redes

Últimas noticias

  • MSHOW - Programa del 29/05/26 YUYITO GONZÁLEZ ANUNCIÓ QUE VUELVE A LA TV POR LAS TARDES
  • Caso Agostina: el abuelo explotó en vivo contra el ministro Quinteros en medio de la desesperada búsqueda
  • Lucía Scarpa, la chef de los famosos que cocinó para figuras de la Selección: “Todos buscan sentirse en casa”
  • Los Nocheros celebran 40 años de carrera con un show único en el Gran Rex: cuándo es y cómo conseguir entradas

Secciones

  • Espectáculos
  • Actualidad
  • Internacional
  • Exclusivo
  • Horóscopo
  • Cine y Series
  • Videos
  • Música
  • Qué Look

Sitios amigos

  • Canal (á)
  • Cucinare
  • El Doce
  • eltrece
  • Cienradios
  • Clarín
  • Grupo Clarín
  • La 100
  • La Voz del Interior
  • Mitre
  • Olé
  • Quiero Música
  • TN
  • TyC Sports
  • Vía País

Seguinos en las redes

© 1996 - 2026, Artear

Mapa del sitioAviso LegalPolíticas de privacidadMedia Kit