Ir al sitio

Ciudad Magazine

Notas Top

Virginia Gallardo explicó por qué piensa llevar a su beba "a upa" a todos lados: "¿Por qué negarme a sus brazos?"

La vedette compartió en sus redes un texto que habla del apego y que responde a quienes cuestionan esta costumbre. 

Gallardo dejó en claro que lo suyo es la crianza con apego.
Gallardo dejó en claro que lo suyo es la crianza con apego.

Desde que nació su hijita, Virginia Gallardo está chocha de la vida. Y el hecho de que Martina tenga apenas dos meses no es motivo para que la vedette se abstenga de llevarla "a upa" a donde quiera que vaya, bien pegada a su cuerpo con un fular. 

Feliz con su bebé, fruto de su relación con Martín Rojas, Virgina compartió en su cuenta de Instagram un texto que hace un tiempo se hizo viral, que habla sobre el apego y que responde a quienes consideran que al alzar a los bebés se los está “malcriando”. 

De esta manera, al igual que tantas madres, Vir dejó bien en claro cuál es su estilo de maternidad: ¡con apego!

La reflexión que Gallardo publicó en sus redes:

“'Lo estás malacostumbrando a los brazos', me afirmó el verdulero... Díselo a la naturaleza, que lo ubicó nueve meses cerca de mi corazón, nueve meses al compás de mi respiración, nueve meses en compañía de mi voz. 

Ella lo malacostumbró primero, que sabiamente llenó mis pechos lecheros, para seguir siendo, uno los dos.⁣ Que te explique la naturaleza, por qué me sonríe cuando estoy fea y me estira los brazos, loco de amor.

Virginia Gallardo explicó por qué piensa llevar a su beba "a upa" a todos lados: "¿Por qué negarme a sus brazos?"


¿Que lo estoy malcriando en brazos cuando no me pide zapatos, ni un auto de lujo, tan solo que lo tome, por besos babosos a cambio?⁣ ¡No me niego a sus brazos! ¿Por qué negarme?⁣

Sería reprimir el amor más puro e incondicional. Me pide brazos porque después de pasar casi un año tan unidos como jamás lo volveremos a estar, nuestro único consuelo es abrazarnos, para no extrañarnos tanto y amarnos más y más.

"Me pide brazos porque después de pasar casi un año tan unidos como jamás lo volveremos a estar, nuestro único consuelo es abrazarnos".
Después de todo, más temprano que tarde, aprenderá a caminar y todo esto será un hermoso recuerdo, de cuando una vez él fue bebé y mis brazos eran todo para él.⁣ Así que, señor verdulero, sin duda la naturaleza es más sabia que ambos, lo que para usted es 'malacostumbrarlo a los brazos' él lo llama amar, mamar, mamá.

Ni los árboles sueltan sus frutos pequeños… Los cargan hasta que estén listos, es lo natural (me dije).⁣ Y yo le respondí: 'Dos kilos de papa, uno de cebolla...'”.