Veinte embajadores homenajean a Julio Cortázar en Bruselas, su ciudad natal

Julio Cortazar. Foto: AFP y EFE
Julio Cortazar. Foto: AFP y EFE

El Instituto Cervantes de Bruselas rindió hoy homenaje a Julio Cortázar con una lectura de extractos de su obra fundamental, "Rayuela", en la que participaron una veintena de embajadas hispanoamericanas, así como las de Andorra, Brasil, Guinea Ecuatorial y Portugal.

Con este acto, enmarcado en las celebraciones del Día del Libro y Sant Jordi, el Cervantes ha rendido tributo al escritor argentino, nacido en el barrio de Ixelles, en Bruselas, el 26 de agosto de 1914, donde se sitúa precisamente la sede de la institución.

El carácter peculiar de esta novela, considerada una de las grandes obras del siglo XX y en la que el autor propuso varias lecturas posibles, ha llevado en esta ocasión al Cervantes a hacer una lectura "distinta" a la tradicional continuada, que el año pasado mantuvo el centro abierto durante 11 horas con "Cien años de soledad" de Gabriel García Márquez.

El director del centro, Felipe Santos, dijo que "a Cortázar no le hubiera divertido" una lectura tradicional de una obra que significó lo contrario, calificada como la "antinovela" y que el propio autor llamó "contranovela", de cuya publicación justo se cumplen 55 años.

En esta ocasión, y en homenaje al espíritu transgresor del propio escritor, el Cervantes propuso un nuevo experimento literario, ofreciendo a los lectores la posibilidad de elegir capítulos de manera aleatoria, cogiendo al azar un papel en una caja ubicada sobre el escenario.

El embajador de Argentina en Bélgica, Pablo Grinspun, calificó este evento como una "mini-Rayuela" o "una nueva Rayuela, con un orden casi aleatorio" que ha buscado recoger los "elementos fundamentales en la obra de Cortázar: el juego, la complicidad del lector y el humor".

El embajador recordó que el propio escritor decía que su nacimiento en la actual capital europea fue "fruto del turismo y de la diplomacia", dado que su padre estaba destinado en una misión comercial en Bruselas durante la Primera Guerra Mundial.

"Nuestro rol es más diplomacia que turismo, pero nos une el hecho de que su padre era diplomático", bromeó el embajador, quien recordó otra entrevista concedida por el escritor en la que expresó que por su "nacimiento bélico, tal vez por eso sea una de las personas más pacíficas del mundo".

Nacionalizado francés en 1981 y fallecido el 12 de febrero de 1984, a los 69 años de edad, en el hospital parisino de Saint-Lázare, Cortázar fue impulsor y pionero del gran "boom" de la literatura iberoamericana, al que luego se incorporarían García Márquez, Vargas Llosa y Alejo Carpentier, entre otros.

La embajadora de España en Bélgica, Cecilia Yuste, clausuró el acto recordó el "magnífico libro" de Cortázar, que evoca "el espíritu de encuentro", e invitó a los asistentes a participar en la Diada de Sant Jordi, "una fiesta que congrega a millones de personas en ciudades de Cataluña, compartiendo la lectura y el amor por la literatura".

Bruselas también ha celebrado su propio Sant Jordi con eventos en diversas librerías y bibliotecas en las que los bruselenses han podido disfrutar de descuentos y han sido obsequiados con rosas.

EFE