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Luciano Castro, un galán pudoroso: "Hace 20 años me ponen en cuero en la tele y me sigue dando vergüenza"

Protagoniza 100 días para enamorarse, el nuevo éxito de Telefe, y charló con Ciudad. Su rol como padre, su afianzamiento como actor y por qué la tecnología no es lo suyo. 

Luciano Castro: "Hace 20 años me ponen en cuero en la tele y me sigue dando vergüenza"

Ya resulta casi habitual que Luciano Castro (43) acompañe las cenas de los argentinos. Lo viene haciendo desde que se consolidó como uno de los actores que los productores eligen para protagonizar sus tiras del prime time. Ayer en Las Estrellas, hoy en 100 días para enamorarse, y aún así sigue negándose al rol de galán con el que pisa fuerte entre el público.

"100 días... me agarra muy maduro, con muchos años de tele. Son un montón de cosas que tienen que ver con mi pasado y me gusta tener esta posibilidad ahora que estoy más grande".

Rebelde de las modas, las que indican qué hay que ver, qué es lo que se debe consumir, a Luciano no le interesa Netflix, ni los grupos de WhatsApp. Tras la presentación de la tira de Telefe que lo tiene como una de sus caras, le cuenta a Ciudad que todavía le avergüenza que en la TV lo pongan "en cuero desde hace 20 años". Que como muchos padres, alimenta, baña y disfruta como nada su tiempo libre con sus hijos. Que su fin último, como el de tantos, es generar un vínculo inquebrantable con ellos. “Soy un laburante”, confía. Y es su único secreto.

-¿Cómo llegó 100 días para enamorarse en este momento de tu vida, de tu carrera?

-Es un momento genial. Me agarra muy maduro, con muchos años de tele. Vengo de hacer Las Estrellas, que era un poco una comedia absurda. Ahora es una comedia romántica y me gusta mucho. Es trabajar con amigos, volver a Underground y a Telefe. Son un montón de cosas que tienen que ver con mi pasado y me gusta tener esta posibilidad ahora... que estoy más grande.

"¿Netflix? No veo nada. Miro siempre lo mismo. Es un poco absurdo lo mío, pero es un poco una elección. No soy muy tecnológico y no paso del WhatsApp. Me cuesta meterme en ese mundo y no sé por qué".

-¿Cómo es la relación con tus compañeros de elenco durante las grabaciones?

-Cuando trabajamos, trabajamos. Y sabemos cuál es el momento para reírnos, para hablar de la tira o no hablar de eso. Eso se fue formando y se tiene que dar, no se lo puede forzar. No somos sólo nosotros cuatro, hay mucha gente de muchos años trabajando. Es un placer ir a grabar y estoy convencido que tenemos un gran producto en una tele que hoy está muy difícil. No digo un producto distinto porque pienso que está todo inventado, pero sí es un buen producto.

-Reconociste que sos chapado a la antigua en tu relación con la tecnología. ¿Sos de Netflix o ni ahí?

-No veo nada. Miro siempre lo mismo. Es un poco absurdo lo mío, pero es un poco una elección. No soy muy tecnológico y no paso del WhatsApp. Me cuesta meterme en ese mundo y no sé por qué.

"Hace 20 años que me ponen en cuero en la tele. Me da vergüenza. También me da vergüenza estar hoy acá e hice más de 26 tiras. Para hacer una producción de boxers lo habré pensando más de 10 veces".

-Tenés cuenta de Instagram y eso es bastante para alguien anti tecnológico...

-La tengo, pero no lo manejo yo. Es también por una cuestión comercial. Me cuesta bastante.

-¿Te cuesta también verte cuando sos noticia por unas fotos de Instagram en las que aparecés en boxer? ¿Te da vergüenza?

-Sí, me da, pero también me da vergüenza salir en cuero en la tele. Hace 20 años me ponen en cuero en la tele. También me da vergüenza estar hoy acá, dando una nota, ¡e hice más de 26 tiras! Tiene que ver con mi personalidad que me pase eso. Para hacer una producción de boxers lo habré pensando más de 10 veces, después fui, lo hice y prefiero ni pensar qué dirán cuando me vean en calzones, el cuerpo, el bulto. Intenté no pensar en eso para no enroscarme en algo que me da mucha vergüenza. Soy un laburante y todo lo que me pueda generar laburo, lo hago.

"Como padre me reparto y trato de hacer las cosas lo mejor posible. No creo ser el mejor, pero tampoco el peor. Es un trabajo diario y lo que más me importa es genera un vínculo y que mis hijos puedan descansar en mí".

-Tu hijo Mateo de 16 años acaba de debutar como boxeador y tenés a Esperanza de 4 años y Fausto, de 3 años. ¿Cómo es ser papá de hijos con edades tan distintas?

-Eso deberían respondértelos mis hijos dentro de un par de años. Me generan un reto todo el tiempo, con un hijo adolescente, nada más y nada menos con todo lo que eso significa, y con dos criaturas. Me reparto y trato de hacer las cosas lo mejor posible. No creo ser el mejor, pero tampoco el peor. Es un trabajo diario y lo que más me importa es genera un vínculo y que mis hijos puedan descansar en mí. Después la vida no la puedo controlar.

"Soy el que a mis hijos los cago a pedos. Los baño, los cambio, hago lo que hace cualquier padre. Les doy de comer, los saco a dar vueltas, salimos a pasear".

-¿Con los más chicos, sos el que los ayuda con la tarea, el que los reta más?

-Sí, soy el que los cag... a pedos ja ja. Los baño, los cambio, hago lo que hace cualquier padre. Les doy de comer, los saco a dar vueltas, salimos a pasear.

-¿Eso incluye la experiencia de los grupos de padres del WhatsApp?

-No, ahí yo no tengo nada que ver, ni con ningún grupo de jardín. Mis únicos grupos son con mis hermanas y mi hermano, con nadie más. Después me volvería loco. Me parecen una falta de respeto, algo inoportunos. Los pequeños grupos donde me metieron pedí que me sacaran, porque no sé ni cómo salir. No importa que sean de porno o de lo que sea. Gente a la que se le ocurre preguntar algo a las tres de la mañana… Esta bien, hagan lo que quieran con los grupos, pero yo no soy parte.