Jimena Barón, íntima: "Cada tanto me pongo triste y me organizo para llorar; ayer tenía media hora, puse Adele, me senté en el balcón y lloré"

La actriz y ex de Daniel Osvaldo, con quien tuvo a su hijo Momo, habló de todo una extensa nota con el ciclo radial Basta de todo

Jimena Barón, íntima en el ciclo radial Basta de todo. (Fotos: Web)
Jimena Barón, íntima en el ciclo radial Basta de todo. (Fotos: Web)

Parece que la etapa más difícil para Jimena Barón (28) tras su mediática y escandalosa separación de Daniel Osvaldo, quedó atrás. Después de su participación en Esperanza mía y gracias al amor que le dan su novio, Matías Tasín; y su hijo Momo -fruto de su relación con el futbolista-, la actriz se encuentra un buen momento personal. Así lo dejó en claro en una nota que brindó para Basta de todo, el histórico ciclo de Matías Martin en FM Metro, donde habló de todo.

En primer lugar, contó divertidas intimidades de su pequeño: “Lamentablemente Momo está diciendo muchas puteadas por mi culpa. Es terrible, es muy difícil de retar las puteadas, porque aparte las mete muy bien. Por ejemplo hoy se cayó y dijo ‘uy, qué boludo’. Entonces yo me descompongo y es como intentar contener la risa y retarlo. Pero bueno, no se puede putear más”.

"Esperanza mía fue un lugar de contención enorme. Ahí me tenía que reír, fue casi una obligación porque me llamaron para hacer Gilda, un personaje con el que no tenía chance de ir pachucha a grabar. Estaba ahí, arriba, al palo. Al principio, me costaba y había días más chotos, pero después ya está, me estaba cagando de risa con todos. Fue lo que me salvó".

Luego, se refirió a la importancia que le significó haber podido ser parte de la exitosa telenovela de El Trece, protagonizada por Lali Espósito y Mariano Martínez: “Fue un año particular para mí por varios motivos, algunos más conocidos que otros. Fue un lugar de contención enorme. Aparte ahí me tenía que reír, fue casi una obligación porque me llamaron para hacer Gilda, un personaje con el que no tenía chance de ir pachucha a grabar. Estaba ahí, arriba, al palo. Al principio, me costaba y había días más chotos, pero después ya está, me estaba cagando de risa con todos. Fue lo que me salvó. Otra cosa es el horario, estaba todo el día ahí, con un hijo que iba y venía. Terminé riéndome todo el tiempo y mucho, a pesar de que siempre lloro cuando termino un trabajo”.

Además, dio a conocer un curioso ritual que lleva a cabo cuando se siente mal. "Muchas veces me miré al espejo mientras lloraba, también me saqué fotos en ese momento", contó. Y agregó: "Soy llorona, cada tanto me lo permito. Ayer lloré por ejemplo, por eso hoy me maquillé un montón. ¿Se nota? Parezco Mirtha Legrand".

"Cada tanto me pongo triste y me organizo para llorar, ¡te juro! Ayer quise llorar al mediodía, pero tenía dentista, me pusieron anestesia, supe que hasta las 20 no iba a poder llorar: de 13 a 20 aguanté. Tenía poco tiempo porque mi hijo se levantaba en media hora. Entonces, me senté, puse a Adele y dije: 'es ahora'. Fue una angustia desde la garganta. Me puse en una silla en el balcón y lloré".

“Cada tanto me pongo triste y como que me organizo para llorar, ¡te juro! Ayer quise llorar al mediodía, pero tenía dentista, me pusieron anestesia, supe que hasta las 20 no iba a poder llorar: de 13 a 20 aguanté. Tenía poco tiempo porque mi hijo se levantaba en media hora. Entonces, me senté, puse a Adele y dije: 'es ahora'. Fue una angustia desde la garganta. Me puse en una silla en el balcón y lloré”, agregó.

Lágrimas agendadas al margen, Jimena Barón está evaluando las propuestas laborales que le surgieron entre Bailando 2016, el teatro y otros proyectos: “Tengo que ver qué es lo que más feliz me va a hacer este año, porque yo ya me manejo así. Y con mi hijo, que es mi prioridad”.

En otro momento de la nota, Jimena fue indagada sobre sus gustos sobre los Rolling Stones y Boca, ambas pasiones conocidas por su expareja: “(A los Stones) ¡los amo! Tengo un tatuaje. Me quedé afuera, necesito que alguien me ayude a conseguir una entrada. Hago publicidad, me saco fotos. Cualquier marca, se los ruego, tiene que haber alguna que quiera ayudarme. La compro pero no sé qué hacer. Y por supuesto que seguiré siendo de Boca, mi hijo también. Quiero que salga campeón. No soy la fan relajada de antes porque pasó lo que pasó y ahora Daniel está en Boca y no me quiero meter ni dar letra. También correspondería o estaría bueno que el padre lo empape de eso. Estaría bueno que sea él quien lo llene de fútbol”.

Por último, la entrevista terminó con un clima de alegría y risas… y un poco picante ya que Barón no tuvo pudo en revelar que su último encuentro íntimo fue el día anterior a la entrevista y a la hora de la primera cita sentenció: “Ni amago para pagar. La primera vez que salís con alguien, no. ¿Cómo voy a pagar? ¡Qué pague los fideos!”.

¡Escuchá la entrevista completa de Jimena Barón en Basta de todo!