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Inés Estévez contó por qué quiso llamar a sus hijas Estévez-Vena y no la dejaron: "No era admisible"

La actriz estuvo en PH y habló de la relación con sus niñas, Cielo y Vida, frutos de su relación con el actor.

Inés Estévez contó por qué quiso llamar a sus hijas, Cielo y Vida, Estévez-Vena y no la dejaron

Inés Estévez estuvo invitada en PH Podemos Hablar, el ciclo de Andy Kusnetzoff por la pantalla de Telefe. La actriz habló de sus hijas, Cielo y Vida (10), frutos de su relación pasada con el actor Fabián Vena y de la polémica suscitada por el tratamiento de la subrogación de vientre en la tira Pequeña Victoria.

En medio del debate sobre las nuevas formas de familia y los avances culturales, Inés contó por qué quiso llamar a sus hijas Estévez-Vena y no la dejaron. “Mis hijas, obviamente, llevan el apellido de los dos: de Fabián, su papá, y el mío”, comenzó.

“Y me parecía que era más musical y más fácil de decir Estévez-Vena, que Vena-Estévez. Pero en ese momento no era admisible que mi apellido fuera primero y digo ¿por qué?”, continuó la actriz. “Ellas son Vena-Estévez porque ya están anotadas así, pero en realidad me encantaría que fueran Estévez-Vena”, completó Estévez, con cierto fastidio.

Inés es una ferviente luchadora por la inclusión, la integración y la igualdad de oportunidades para niños con capacidades distintas. A través de sus redes sociales, la actriz comparte numerosos posteos de su hija Vida, quien tiene Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) con el lema #hablemosdeinclusión

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Vida no tiene Autismo sino TGD, Trastorno Generalizado del Desarrollo, es decir que evoluciona con delay, pero a simple contacto es una niña común de 10 años. El día del niño me turné para dedicarles tiempo individual y el plan con ella fue ir al shopping de compras. Es tranquila y divertida, pero frente a un berrinche, las miradas del entorno resultaron difíciles de sobrellevar. Pasen y lean: ♡ ☆ "Es común ver niños de 1 año haciendo berrinches pero no lo es tanto en un niño mayor. Los niños aprenden a auto-regularse con la edad. Si un niño mayor hace esto en un lugar público, hay una posibilidad de que tenga Trastorno del Espectro Autista o alguna condición especial y que él y su familia estén pasando un mal momento. Hay que tener claro que dichos trastornos son un modo diferente de relacionarse, comunicarse y procesar los estímulos sensoriales. Por lo tanto, puede que veamos que el niño tiene capacidad de comunicarse verbalmente, lo cual NO significa que no tenga TEA o TGD solo que tal vez lo hace con ciertas peculiaridades y dificultades (las cuales no son fáciles de captar por quienes no conocen las características). Si hay un niño cuyos padres no pueden calmar, la forma de ayudar es no mostrándose molestos por la actitud del niño. Luego, entender que si la familia no logra calmarlo hablándole, menos lo va a calmar un desconocido. Y probablemente el hecho de que un desconocido se acerque a hablarle empeore más la situación. Comprenda: si el niño se calmara simplemente con palabras ya lo hubiera hecho con las de sus padres. Por último: si se tratara de algún lugar donde la familia espera ser atendida, sala de espera, supermercado o gestionando un trámite, el modo concreto en que puede ayudar es preguntando si necesitan que se hable con alguien, si quieren esperar afuera o en un ambiente más tranquilo, comprometerse a avisarles cuando llegue su turno o preguntarles si hay algo en lo que se los pueda ayudar. A veces es muy difícil sostener a un hijo en medio de un berrinche y a su vez acercarse a hablar con un encargado para que te den prioridad (que es lo que correspondería en esa situación), o acercarse a alguien para pedirle un favor." De Maternidad Atipica

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