Gabriela Trenchi relató su drama tras ser operada por Aníbal Lotocki: "Me veía presa en mi propio cuerpo, pedía morirme, viví un infierno"

La mejor amiga de Claudia Ciardone contó en Intrusos cómo fue el calvario, que aún vive, tras haberse sometido a una serie de cirugías estéticas.

El desgarrador testimonio de Gabriela Trenchi en Intrusos: mirá el video

Las ganas de verse más bella fueron la perdición para Gabriela Trenchi (49), quien fue diagnosticada con el síndrome de Guillain-Barré y tuvo un serio riesgo de vida, luego de someterse a una serie de cirugías estéticas en abdomen, caderas, pelvis y cola con el doctor Aníbal Lotocki, en agosto de 2015. Luego de que su drama tomara estado público, la mejor amiga de Claudia Ciardone visitó el lunes Intrusos y dio su desgarrador testimonio del calvario que vivió durante los tres meses que estuvo internada, y cómo afronta la recuperación.

Cubierta detrás de unas gafas debido a las secuelas derivadas de la intervención que duró tres horas, tras la cual Lotocki la externó en el mismo día, Gabriela confesó: "Cuando me veía presa en mi propio cuerpo, pedía morirme, vivía en un infierno. Decía, '¿qué hago acá?' Me quería ir. De estar bárbara y querer ponerme unos hilos tensores (en la cola), que tampoco es tan grave, terminé viviendo un infierno. Estoy en un 50% en la recuperación".

Entrevistada por Jorge Rial, Trenchi explicó su pulsión de muerte: "Pedí morir porque, lamentablemente, siempre estuve consciente de todo. Entonces, lloraba y se me caían las lágrimas, porque no me podía mover, no me podía expresar, no podía ver, hablar, nada. Era un vegetal".

"Pedí morir porque, lamentablemente, siempre estuve consciente de todo. Entonces, lloraba y se me caían las lágrimas, porque no me podía mover, no me podía expresar, no podía ver, hablar, nada. Era un vegetal".

"El dolor era total, me dolía todo. Por todos lados. Tuve traqueotomía y es tremendo porque todo el tiempo tosía y me ahogaba, porque sentía que me estaba apretando algo, que no me lo podían sacar. Dejé de toser el día que me sacaron el tubo (de la garganta). Estuve así desde agosto hasta el 6 de noviembre", contó. "Primero me agarró una hipocalcemia y, cuando me regulan eso, me dio el síndrome de Guillain-Barré (…) Me entró un virus en los ojos, me los operaron, me cocieron. Gracias a Dios me salvaron el ojo (en el Sanatorio de los Arcos). Los ojos se me secan mucho y por la parálisis, todavía no los puedo cerrar bien, como parte de la boca que todavía me queda por aflojar. Me queda un año de tratamiento. No sé que tengo en el cuerpo, no sé que me puso Lotocki, yo sólo quería los hilos tensores...".

"Los ojos se me secan mucho y por la parálisis, todavía no los puedo cerrar bien. Como parte de la boca que todavía me queda por aflojar. Me queda un año de tratamiento. No sé que tengo en el cuerpo, no sé que me puso Lotocki, y yo quería los hilos tensores".

Disconforme con los resultados de la operación, Trenchi se quejó de que el polémico doctor se desentendió de ella y recién volvió a darle indicaciones médicas a instancias de la insistencia de sus amigas Gladys Florimonte y Ciardone. "Lo grave es que cuando me estaba muriendo, apareció en televisión, eso me molestó muchísimo". 

"Trato de repartirme mitad del tiempo en el trabajo (dentro de mi local de ropa) y mitad en el médico. Tengo un aparato en la boca para la noche por la mandíbula, que parezco Hannibal Lecter, que me lastima todo porque es gigante. Duermo con la cinta en los ojos ", cerró Gabriela Trenchi.