Ir al sitio

Ciudad Magazine

Notas Top

Flor de la Ve rememoró la entrevista que le hizo Mauro Viale en 1997: "Fue de lo más humillante en la historia de la TV"

La conductora habló de su visita al programa en la que el periodista le preguntó, entre otras cosas, si tenía "pito".

Flor de la Ve habló de la desagradable nota que le hizo Mauro Viale a sus 20 años.
Flor de la Ve habló de la desagradable nota que le hizo Mauro Viale a sus 20 años.

En 1997, cuando Florencia de la Ve tenía 20 años y empezaba a hacerse conocida en los medios, participó en una entrevista con Mauro Viale que hoy recuerda como una de “las más humillantes, violentas y discriminatorias de la historia de la televisión”. 

“Fue mi peor pesadilla. Hoy en día lo que me pasó tiene un nombre: se llama violencia de género”, le dijo a la revista Gente sobre esa nota en la que el periodista le hizo todo tipo de preguntas machistas.

Flor de la Ve rememoró la entrevista que le hizo Mauro Viale en 1997: "Fue de lo más humillante en la historia de la TV"

“Nadie hizo nada. Nadie me defendió. Hoy, al ver esa entrevista en YouTube, quiero abrazar a esa niña”, indicó. Y explicó que verse ahí “desamparada” es “ver a muchas compañeras que todavía hoy, 2020, siguen muriendo y sufriendo agravios, burlas y desprecios”.

Muchos años después de esa nota, Flor reveló que al irse del estudio de América se sintió “un paria”: “No podía dejar de temblar”. Y que nunca, ni Viale ni el resto de quienes la maltrataron ante las cámaras, se disculparon con ella. 

“Nadie hizo nada. Nadie me defendió. Hoy, al ver esa entrevista en YouTube, quiero abrazar a esa niña”.
“Ninguno de los machirulos de la tevé me pidió perdón. Y eso que recibí ataques transfóbicos de mucha gente del espectáculo”, aclaró. Y en este sentido, explicó que la historia de la agresividad mediática siempre estuvo enfocada en una sola cosa: “Usar nuestra genitalidad para agredirnos y burlarse de nosotras”.

“Fue mi peor pesadilla. Hoy en día lo que me pasó tiene un nombre: se llama violencia de género”.
Orgullosa, Flor cerró: “No me avergüenza lo que soy, no me condena: lo disfruto, así que no me pueden agredir más”.