Flavio Mendoza, a horas de su primer Día del Padre: "Con Dionisio soy feliz porque me completó como persona”

El artista habló a corazón abierto con Ciudad sobre su reciente paternidad, y contó intimidades del día a día con su bebé.

Flavio Mendoza, a horas de su primer Día del Padre: “Con Dionisio soy feliz porque me completó como persona”
Flavio Mendoza, a horas de su primer Día del Padre: “Con Dionisio soy feliz porque me completó como persona”

Con su envidiable ímpetu para encarar la vida, Flavio Mendoza (43) bien puede ser encasillado como un hombre que se hizo a sí mismo (self-made man) y que logró (casi) todo lo que se propuso en la vida, empezando por ser feliz. El principal motivo y motor de esa alegría es Dionisio (2 meses), el bebé que tuvo en Estados Unidos a través del método de vientre subrogado.

Con actitud positiva y siempre con energía, esta semana es particularmente especial para Flavio: el lunes fue el estreno triunfal de Siddharta, el espectáculo del teatro Broadway que lo tiene como creador y productor, con Karina la Princesita, Osvaldo Laport y Facundo Mazzei como protagonistas; su hijo cumplió dos meses; y el domingo celebrará su primer Día del Padre. Así, entre pañales, mamaderas, reuniones de trabajo y coreografías, se hizo un rato para hablar con Ciudad y afirmó: "Lo único que sé es que va a ser de Boca. Después, que él sea feliz con todo lo demás que decida".

"No me preparo mucho para el Día del Padre, es un día que nunca pensé que iba a llegar".

-¿Cómo te preparás para tu primer Día del Padre?

-No me preparo mucho, es un día que nunca pensé que iba a llegar. Ahora me van a poder decir "¡feliz día, papá!". La verdad es que no lo tenía planeado, recién ahora me estoy dando cuenta de que el domingo es el Día del Padre, y para mí son días muy comerciales. Creo que va a ser mucho más fuerte cuando mi bebé me pueda decir papá, más allá de que mis hermanas, Patricia, Adriana y Silvina me lo van a decir. Me voy a derretir cuando sea mi hijo el que me diga "¡feliz día, pá!". Ahora tengo sensaciones muy lindas…

-¿Creés que Dionisio llegó en el momento indicado?

-Creo que las cosas se dan en el momento que se tienen que dar. Desde siempre quise ser padre, pero por ser una persona gay pensaba que nunca iba a tener un hijo. Después, se me dio la posibilidad con la adopción, pero se complicó. Cuando descubrí la subrogación de vientres, dije ‘¿por qué no?’. También pensé que iba a tener mi sangre, mis genes y eso también está bueno. Creo que hoy puedo pensar en mí, porque en otra época estaba tratando de acomodar a mi familia. Ahora puedo darme el lujo de no trabajar para ocuparme de mi bebé.

"Es muy duro que no estén mis papás. Mi foco está en tratar de ser una persona más feliz, y tratar de hacer feliz a mi hijo".

-Va a ser el primer Día del Padre que además lo vas a pasar sin tu mamá…

-Sí. Me hubiera encantado que esté mi mamá. Mi talón de Aquiles es mi familia, los seres que amo. Es muy duro que no estén mis papás. Mi foco está en tratar de ser una persona más feliz, y tratar de hacer feliz a mi hijo. Entonces, más allá de las pérdidas, tengo que ponerme fuerte para transmitirle esa felicidad a mi hijo.

-¿Cómo te llevás con el minuto a minuto con Dionisio?

-Ya estoy recontra acostumbrado, lo atendí desde el día cero. Nunca usé una niñera a la noche para que me ayude. Cuando nació estuve un mes afuera y estuvieron mis hermanas, pero nunca las molesté a la noche para darle una mamadera o cambiarle un pañal. Lo mismo pasa acá en Buenos Aires, que todas las noches, desde la noche al mediodía, nos quedamos solos. Está Marcela, la Chaco, que es casi de la familia porque trabaja en casa hace rato y también se ocupa del nene. Está Mercedes, que es la mamá de mi cuñada, pero más que nada durante el día, cuando me ayudan para que yo pueda cumplir con mis compromisos de trabajo. De noche me hago cargo yo porque me gusta cambiarlo o darle la mamadera. No me cuesta para nada.

"Lo que tengo que trabajar es la paciencia, porque a veces el bebé se desespera".

-¿Hay algún detalle que tengas que mejorar?

-Lo que tengo que trabajar es la paciencia, porque a veces el bebé se desespera. Con el resto de las cosas, como preparar las mamaderas o cambiarle los pañales, estoy canchero. Y si se me hace pis cuando lo cambio, lo vuelvo a cambiar, ¡porque hasta me causa gracia! Son cosas del momento que hasta digo “¡¿ay, cómo no lo filmé?!”.

-¿En qué momento perdiste la paciencia?

-Por ejemplo, cuando fui a darle las vacunas hace unos días, que le dio fiebre. Le dieron dos en una piernita, otra en la otra piernita y una vacuna más por vía oral. La primera se la bancó, pero la segunda ya lloró de dolor y en ese momento era capaz de irme con él para que no lo pinchen. Después, era estar todo el tiempo sobre él, porque estaba con ñañas, se sentía mal, lloraba y le daba fiebre. Tuve que ponerle pañitos de agua fría toda la noche para que se sienta mejor. Pero me da tranquilidad que tenga las vacunas, porque todavía no llevé a Dionisio al teatro, por ejemplo. Esas son las cosas frente a las que uno se tiene que armar de paciencia, porque por más que esté cansado, el bebé me necesita al ciento por ciento. Más porque en mi caso no tengo una mujer a la cual decirle que me ayude.

-¿Te desesperás cuando tiene cólicos y llora?

-No, porque si bien el médico me dijo que le puedo dar un medicamento antiflatulento pediátrico, el cólico en realidad es un gasesito y hay que darle amor. En esos momentos, me lo pongo en el pecho, trato de sobarle la pancita, y si no, le doy el medicamento. Pero uno va reconociendo los llantos, si son de maña o si le duele algo. Cuando son los cólicos, que hace como una contracción, le doy el antiflatulento. Con esas cosas no me desespero, sí me desepero cuando llora y no sé qué le pasa. Así y todo, es un bebé bastante tranquilo.

"Mi hijo es gigante, tiene casi 60 centímetros y pesa casi siete kilos con dos meses".

-¿Hacen colecho?

-El duerme en un moisés de los antiguos -y me encanta- que tengo al lado de mi cama. Lo que pasa es que mi hijo es gigante, tiene casi 60 centímetros y pesa casi siete kilos. Duerme ahí toda la noche, y a una cierta hora de la mañana lo paso conmigo a la cama un ratito, después de tomar la última mamadera de la mañana. Así creo que el moisés le va a durar un mes más, voy a tener que pasarlo a una cuna y ponerlo al lado de mi cama. Hay ropa que ya no le entra y tuve que regalar, porque es un bebé muy grandote, que usa ropa de nenes de entre tres y seis meses. Es una bestia.

"Lo que más le gusta a Dionisio es cuando lo baño, y a mí me encanta.Si no fuera por estos días fríos, más allá de que calefacciono todo, me gustaría dejarlo un rato más en el agua porque chapotea".

-¿Disfrutás de bañarlo?

-Es lo que más le gusta a Dionisio, y a mí me encanta porque él quizá llora antes de entrar al agua, pero cuando lo sumerjo, cambia totalmente. Como que vuelve a conectar con el tiempo que estuvo en la panza y él lo súper disfruta. Si no fuera por estos días fríos, más allá de que calefacciono todo, me gustaría dejarlo un rato más en el agua, porque chapotea. Tengo el ritual de darle una mamadera a la noche, bañarlo, cambiarlo y a dormir. Como para que se acostumbre. Me siento muy seguro con esto.

-¿Cómo te vinculás con Dionisio cuando estás fuera de casa? ¿Pedís que te manden fotos o lo mirás por cámaras a través de tu celular?

-No. Las personas que se quedan con mi bebé son de absoluta confianza. Entonces, yo sé que está con mi familia y que está bien. No tengo que tener una cámara para verlo, más allá de que las tengo, pero no las conecté. Yo veo cómo está mi hijo cuando llego a la noche, y además trato de estar lo menos posible fuera de casa. Por eso este año decidí no subirme al escenario. Y si tengo que hacer reuniones, las hago en mi casa. Cuando tengo que ir al teatro por algo, voy una hora y vuelvo. Intento hacer lo menos posible en casa.

-¿Vas a bautizarlo?

-Sí. Voy a ver cuándo lo bautizo. Los padrinos van a ser mi sobrina Bárbara y mi amigo Maxi Oliva, que es mi productor y casi mi hermano. Quizás elija dos más, porque soy medio culposo y varios me dijeron que querían ser sus padrinos.

"Mi hijo va a crecer y saber el proceso de cómo, dónde y cómo nació. Él va a saber que el padre es gay, y si algún día tengo una relación con otro hombre, lo va a saber. Dionisio va a ser de una generación que va a crecer con todo esto".

-¿Dionisio ya tiene una figura materna definida?

-Él tiene papá, no tiene mamá. En el caso de mis hermanas, son las tías y la Chaco también, a pesar de que trabaje en mi casa, pero no es que le va a decir mamá a alguna. Mi hijo va a crecer y saber el proceso de cómo, dónde y cómo nació. Creo que lo mejor es que sepa la verdad, no inventar algo que no existe. Él va a saber que el padre es gay, y si algún día tengo una relación con otro hombre, lo va a saber. Dionisio va a ser de una generación que va a crecer con todo esto. 

-¿Pensás en darle un hermanito?

-Sí. Pero me gustaría que las leyes de nuestro país cambien y la adopción sea mucho más fácil. Si Dionisio vino por el método de la subrogación del vientre, fue porque fue muy difícil poder adoptar un bebé. Me gustaría que mi segundo hijo sea adoptado.

"Si Dionisio vino por el método de la subrogación del vientre fue porque fue muy difícil poder adoptar un bebé. Me gustaría que mi segundo hijo sea adoptado".

-Por último, contanos por qué sos feliz con Dionisio.

-Porque me completó como persona, es lo que me faltaba para sentrme realizado en la vida. Él es la esperanza que tengo para este mundo, porque si bien yo descreía del mundo, por las guerras, siento que traerlo al mundo es para que quizá sea él quien aporte el granito de arena para mejorar el mundo. Mis esperanzas están puestas en él y el amor que le voy a dar para que sea así.