Es de fierro

El famoso KITT podría volver a las calles en una nueva película protagonizada por Orlando Bloom, mientras la serie vuelve a Retro y en e-bay subastan una réplica exacta.
¡Cómo no va a tener éxito una serie, si presenta un fierro que encima de ser muy groso... habla! No, no estamos hablando de Laport y compañía en horario central del 13, sino de lo que podría ser el secreto de un clásico. Knight Rider (El auto fantástico) cuenta la historia de Michael Long, un policía que cambia la identidad por la de Michael Knight y junto a su auto KITT (Knight Industries Two Thousand) supieron darle vida a la pantalla entre 1982 y 1986, con casi 90 episodios.

KITT era un Pontiac Firebird Trans-Am que entre otras cosas poseía computadora futurista que lo hacía hablar, coraza súper resistente, andaba en dos ruedas y alcanzaba los 320 Km/h. Michael Knight era nada menos que David Hasselhoff. El tipo es un ganador, un grande. El Auto Fantástico fue la serie que lo catapultó a la fama y la previa a su protagónico más importante, Baywatch. Porque seamos realistas, hacerle un homenaje a KITT es hacerle un homenaje a él, su compañero de ruta.

Por esto que cuando el rumor de peli nueva para el 2008 sonó fuerte en la Web, la alegría no fue completa: el rey David no sería parte del elenco. Se habla de la inclusión de Orlando Bloom (Piratas del Caribe, Troya) como protagonista principal, interpretando el papel del hijo de Michael Knight, personaje de Hasselhoff. Pero ¡ojo!, porque también se comenta que cambiarán el ochentoso Pontiac por un Koenigsegg CCX de 650 mil dólares y 806 caballos de fuerza.

Para los fanáticos esto es como un sacrilegio. En distintos foros se pasan discutiendo si el KITT que se encuentra en el museo de Londres es verdadero, o cuántos existían mientras se filmaba la serie (algunos aseguran que eran 12). Es más... es tal el fetiche para con KITT que un canadiense pasó más de cuatro años para construir una réplica exacta del auto (al cual sólo le faltaría hablar) y venderlo en ebay. Y no sólo la chapa es igual, sino también el interior, pero por supuesto que le sumó las modernidades de esta época: CD, amplificadores y parlantes (le faltó el aire acondicionado). ¿El precio? Nada más que 30 mil dólares. Ya lo dijo alguien: los clásicos siempre garpan.


PRESENTACION. Por si no te acodabas...