Fernando Dente, íntimo: "De chiquito era gordo, muy sedentario; me la pasaba en el sillón mirando tele y tomando chocolatada"

El actor, bailarín, director y conductor habló con Ciudad.com antes del debut en Bailando 2015. ¡Imperdible video con preguntas de sus fans!

Las 5 cosas que no sabías de Fernando Dente, mano a mano con Ciudad.com
La parte más íntima de la entrevista con Fernando Dente.

Tiene sólo 25 años y ya lleva 10 de una exitosa carrera dentro de la que se destaca: haber ganado el reality High School Musical, protagonizado Hairspray en teatro junto a Enrique Pinti, ser director de Criatura emocional, y haberse destacado en Tu cara me suena, entre muchos otros de sus trabajos.

Sin embargo, ahora el desafío es distinto. Fernando Dente fue convocado para Bailando 2015 y esta noche debutará junto a Lourdes Sánchez (28) y el coach Gustavo "El Negro" Carrizo.

Antes, charló muy distendido con Ciudad.com y -entre gaseosa light y gaseosa light- no sólo respondió nuestras preguntas, sino también las de sus fans, mostrando su costado más divertido e íntimo.

Fernando Dente contesta las preguntas de sus fans: mirá el video

-Te escuché decir que participar de un reality era algo que se podía hacer sólo una vez en la vida. Vos ya hiciste y ganaste High School Musical, Tu cara me suena y ahora llegará nada más y nada menos que el Bailando. ¡Se viene el tercero!

-Ja, ja. Sí. Cuando terminó High School Musical, dije que hacer un reality por vida estaba bien, pero que seguramente iba a cambiar de opinión ¡y así fue! Igual para mí, reality es Gran Hermano, ja. Lo que pasó en High School es que sentía que si me iba bien ahí, mi carrera iba a seguir y sino, no sé qué hubiera pasado... Viví unos nervios indescriptibles absolutamente durante el programa y en el final no podía ni respirar. Después participé de Tu cara me suena, que fue totalmente distinto, y ahora voy a participar del Bailando. Ahora son más concursos y la competencia es una excusa, pasa todo por otro lado y está buenísimo. Lo que más me mueve del Bailando es ensayar tres o cuatro horas, tener una escuela muy grossa que no podría tener de otra manera. A mí me encanta bailar y estoy formado pero nunca bailé en pareja, ya que siempre hice musicales. Bailar en pareja es otro idioma, se luce la mujer y hay que aprender a acompañar, a sostener. Estoy fascinado porque me encanta aprender, además bailar con Lourdes es una maravilla, ella es hermosa y una gran compañera. ¡No veo la hora de que empiece nuestra participación!

-¿Cómo fue que te convocaron?

-¡La culpable de que me hayan convocado es Lourdes!, que quería bailar conmigo. Además, Guido Zaffora, que es movilero de Ideas del Sur, es mi mejor amigo e hizo un poco de "celestino".

-¿Cómo pensás que serán tus previas?

-Marcelo, cuando nos vimos en la foto del Bailando, me dijo: "Preparate para cantar", fue conciso, ja. Pero bueno, no voy a ir con nada armado. Estoy contento porque creo que en el programa hace tiempo que no hay nadie con público joven, que es el mío.

-Hablando de tu público: ¿qué onda tus fans?

-Me copan mis fans, te juro que los quiero y me da mucha tranquilidad que me acompañen en este proyecto, tal como hicieron anteriormente.

-¿Cómo viviste Tu cara me suena?

-¡Me mimaban mucho todo el tiempo! Fue increíble. Era un espacio muy creativo, no tenía idea cómo iba a salir. Fue inolvidable y quiero mucho a todos. Me encantaría volver a trabajar en Tu cara me suena o en otro proyecto con Endemol y Telefe. Fueron muy paternales conmigo.

-¿Cuál es el personaje que tocó interpretar que más recordás?

-Hay muchos… El que más me costó de todo el mundo fue Whitney Houston, fue increíble, rarísimo. De hecho me dicen Whitney Houston a veces por la calle, ja, ja. Después, Freddy Mercury me costó un montón porque aparte es mi ídolo. Me encantó ser Prince, Susan Boyle también lo disfruté muchísimo.

"El personaje que más me costó hacer en Tu cara me suena fue Whitney Houston, fue increíble, rarísimo. De hecho me dicen Whitney Houston a veces por la calle, ja, ja. Después, Fredy Mercury me costó un montón porque aparte es mi ídolo. Me encantó ser Prince y Susan Boyle lo disfruté muchísimo".

-¡Sos un polifuncional! ¿Cómo surgió tu pasión por lo artístico?

-Empecé a los 10 años a estudiar teatro en el Club Italiano y a los 14 arranqué con Hugo Midón. Ahí fue otro nivel, con un grupo de gente de mi misma edad y todo. Cuando entré ahí me sentí increíble. Al año siguiente trabajé con él en Derechos Torcidos y de ahí en más fue todo muy rápido: a los dos años fue High School, después vino Hairspray y ahora Bailando, ja, ja. Todo en sólo 10 años. Es maratónico todo lo que me pasó.

-¿Te marea un poco?

-No, no, no. Creo que no, ja. No sé si yo te lo puedo decir. Me pudo marear como cualquiera que está creciendo en la vida. No me engancho mucho en creérmela y siempre estoy viendo qué viene. No me instalo en nada, siempre estoy en la búsqueda y pensando "qué hago con todo esto". Siento que todo eso me habla, está buenísimo.

-¿Lo analizás vos solo o lo hablás en terapia?

-Ja, ja. ¡Nooo! Quedate tranquila que lo hablo en terapia. ShowMatch un poco es esto que te decía, sacudir un poco. Todas las cosas llegan en el momento que tienen que llegar, me gusta jugar a que no me importa y a que voy viendo, después la vida se encarga del resto. Si yo lo disfruto, sale bien.

-¿Hay algo que no hayas disfrutado de todo lo que has hecho?

-No. Recuerdo trabajos más tristes, como por ejemplo cuando murió mi mamá. Ese año hice dos obras y estaba mal. Mi mamá murió hace 5 años y mi papá, hace uno. Fueron dos casos muy distintos. Mi mamá murió de cáncer y fue un proceso lento pero que nosotros sabíamos que iba a terminar con su muerte. Y mi papá se murió de un día para el otro, de un paro cardíaco en su casa. En lo personal, cuando fue lo de mi mamá tenía 19 años y lo de mi papá, 24. No parece mucho pero hay diferencia. Pienso mucho en eso que me pasó, no te voy a mentir. Lo de mi mamá fue muy raro porque fue mi primer pérdida de alguien cercano, además mi mamá era muy importante para mí. Con el tiempo encontré la manera de sentirla a ella conmigo. No es una cuestión mística, sino desde lo vivido, de sentirme acompañado. Pienso en ella todos los días, más cuando me pasan cosas lindas. Ella estaba muy conectada con todo lo positivo y confiaba mucho en mí, en mí como actor y en mi carrera. Llegó a ver muy poquito: High School y casi nada más. Mi mamá fue muy importante para mí, sobre todo de chico. La confianza que me inculcó es algo que es característico en mí, soy muy plantado. Después cuando murió papá se completó un círculo. Es muy distinto no tener a uno de los dos que no tener a ninguno. Las dos muertes llegaron en años importantes para mi laburo. Con mi mamá yo estaba ensayando Despertar de Primavera, que fue mi primer protagónico en comedia musical, y cuando pasó lo de papá estaba ensayando Criatura emocional, que fue lo primero que dirigí. Creo que falté un día a cada una, por decisión propia. Es una manera de honrarlos. Eran muy trabajadores los dos, muy distintos pero muy para adelante ambos. Por eso el año pasado para mí fue raro, encontrarme sin papás. Nada me gustaría más que tenerlos, pero igualmente siento que los tengo, que me cuidan y aprendí a relajarme un poco más.

-¿Y con tus hermanos Tomás (periodista y actual panelista de Nosotros al mediodía), Lucas y Guido, cómo sigue tu relación?

-Con mis hermanos nos relacionamos de otra manera ahora. De chiquitos éramos como vergonzosos, sobre todo a la hora de hablar del cariño que nos tenemos. Quedé medio fóbico a la gente, porque mi casa familiar era un lío. Imaginate cuatro varones. Ahora tengo dos sobrinos de 9 y casi 6 años, me ven en la tele, soy "el tío Fer". Con Tomás todo bien, es como gracioso, no sé por qué dicen que nos llevamos mal. Ninguno de los dos hablamos mucho del tema en los medios, quizás es eso. La realidad es que somos cuatro hermanos que nos tocó vivir lo que nos tocó y cada uno hace lo que puede con eso. No sé desde qué lugar se puede juzgar un vínculo que tiene dinámicas. Celebro que así sea y no que sea algo fijo. Los amo a los tres y les deseo lo mejor y sé que es recíproco. Cuando nos vemos está todo bien y cuando no nos vemos, también. Encima, Nicole Neumann se amigó con Gegé, ja, ja. ¡Los hermanos Gerardo y Hugo Sofovich nos decían en un momento, me da risa! Lo que no sé si haría es cruzarnos en los medios, me daría vergüenza, estaría bordó.

“Mi mamá murió hace 5 años y mi papá, hace uno. Fueron dos casos muy distintos. Mi mamá murió de cáncer y fue un proceso lento. Y mi papá se murió de un día para el otro, de un paro cardíaco en su casa. Pienso mucho en eso que me pasó, no te voy a mentir. Nada me gustaría más que tenerlos, pero igualmente siento que los tengo, que me cuidan y aprendí a relajarme un poco más, es parte de mi historia y es un tema, pero es así”.

-¿Cómo eras de chiquito?

-¡Gordito! Y miraba mucha tele, mucho MTV, Cris Morena, Reina Reech, todo lo popular me encantaba. Mi mamá me decía "ya vas a pegar el estirón", pero yo no le creía. Finalmente, así fue. A partir de que empecé con la actividad física me cambió el cuerpo. Más allá de una cuestión estética, que para mí es importante, ahora estoy bien porque me responde el cuerpo, tengo fuerzas, no me canso. Me encanta la gastronomía, comer afuera, lo disfruto mucho.

-Se podría decir que es como un hobby.

-¡La comida es lo que más me importa en el mundo! Ahora cocino y tengo un nutricionista que es un genio total. Lo conocí hace menos de un año y es un número uno. Me enseñó cómo funciona el organismo. No sigo una dieta restrictiva, pero me enseñó a comer: tiene que ver con las proteínas y con intentar comer lo menos manufacturado posible. Empecé a cuidarme un día que me enfermé de la panza y dije "basta de deliveries" porque todo el tiempo pedía en un momento. Ahora que cocino me encanta, invento recetas y todo. Almuerzo, por ejemplo, pollo con alguna ensalada copada y a la noche, carne con vegetales. El tema es que, como te decía, yo de chiquito era gordo, muy sedentario. Me la pasaba en el sillón mirando la tele y tomando chocolatada. Fui a miles de nutricionistas, todo malísimo. Era de huesos grandes, como me decía mi mamá. Lo que pasa es que yo lo sufría mucho porque mis tres hermanos eran súper flaquitos y en mi casa me escondían los alfajores. Pero como estaba tan aburrido y siempre en mi casa, lo único que hacía era buscarlos ¡y encontrarlos!

"¡La comida es lo que más me importa en el mundo! Ahora cocino y tengo un nutricionista que es un genio total. Me enseñó cómo funciona el organismo. De chiquito mis tres hermanos eran súper flacos y en mi casa me escondían los alfajores. Pero como estaba tan aburrido y siempre en mi casa lo único que hacía era buscarlos ¡y encontrarlos!".

-¿Vivís solo?

-Sí. Vivo solo desde los 18 años, hace 7. Va bien, me llevo bien conmigo, me organizo bien y además tengo una señora que me ayuda. Siempre dije "a los 18 me voy". Y así fue. Ya estaba trabajando en Hairspray y le dije a mi mamá "me voy" y ella, que era lo más me dijo "hacelo, sí". Disfruto mucho de mi casa, por ejemplo, los domingos muchas veces me quedo tirando todo el día y mirando series.

-¿Estás en pareja? Hablás poco de tu vida privada…

-Mmm, no hablo mucho de mi vida privada porque siento que no importa. Mi vida privada está muy ligada a mi trabajo. Me gusta mantener el misterio por una cuestión de preservarme. Mientras pueda, lo haré. Creo que mi atractivo no es ese, prefiero no abrir la puerta. Creo que hay un morbo en contar y mostrar, por eso preferí cerrar mi Facebook. Así que ahora tengo solamente Twitter e Instagram.

-¿Te gustaría tener hijos en un futuro? Aunque ahora estás un tanto ocupado.

-Hay días que pienso que sí y otros que no. Pienso que tiene que ver con un momento madurativo. Hoy no me veo en ese plan, ni cerca. Sería un padre medio especial, insoportable. Soy muy exigente, conmigo sobre todo. Mi hijo, ¡pobre! A veces pienso y digo "pobrecito". Lo que sí me copa es la idea de acompañar el proceso de crecimiento de alguien, así que no lo descarto, pero no es el momento.