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Fede Bal se confiesa tras sus años más difíciles: "Mi enfermedad vino a enseñarme que estaba viviendo la vida al revés"

Fede Bal contó cómo cambió su vida tras superar al cáncer y perder a su papá

El conductor de Resto del Mundo habló a fondo con Ciudad sobre el inicio de la convivencia con Sofía Aldrey, reflexionó sobre la paternidad y el matrimonio, y explicó cómo superar el cáncer y la muerte de su padre le cambiaron la vida.

El 2022 es un año sin igual para Federico Bal (32), luego de haber sufrido la muerte de su padre, Santiago Bal; la internación en terapia intensiva por covid de su madre, Carmen Barbiri; superar un cáncer de colon; y protagonizar más de una polémica en su carrera.

Mucho más maduro, con el cuero curtido, hoy Fede es el conductor de Resto del Mundo (sábados 22.45 por eltrece), está recuperado de su enfermedad, iniciando la convivencia con Sofía Aldrey (31); y en excelentes términos con sus hermanos mayores, Mariano y Julieta Bal. "Estoy en un nirvana que ojalá se mantenga mucho tiempo", admite con genuina emoción en diálogo mano a mano con Ciudad.

Feliz por tener "el mejor trabajo del mundo", Fede festeja: "No caigo todavía que estoy conduciendo un programa tan histórico. Lleva 19 temporadas al aire, eso es muchísimo y habla de lo que a la gente le gusta. Tengo muchas ganas de conocer África, tengo ganas de conocer Indonesia, India, Australia, Hawai, cosas que me quedan pendientes de lugares que no fui".

"Resto del Mundo es de esos trabajos de los que ni siquiera querés hablar de plata, porque si encima va a haber plata es buenísimo, pero no necesito que me paguen del todo. ¿Qué más lindo que viajar por el mundo, recorrer, comer rico, conocer gente, paisajes, destinos?".

Y mientras sueña con lanzar pronto Vedette, "una serie que centrada en las mujeres de la revista porteña que toca momentos como la Dictadura, la Guerra de Malvinas, cuando ganamos la Copa del Mundo" en coproducción con Ricky Paskush, reflexiona sobre cómo hacer radio de madrugada le ordena la vida, que le cambió por completo desde que superó el cáncer.

-Recorrer el mundo, comer cosas ricas, y que además te paguen, ¿es el mejor trabajo del mundo?

-Es sin dudas el mejor trabajo del mundo. Soy fanático de los programas de viajes, he visto todos los años de Resto del Mundo. Fantaseé con algún día conocer esos lugares. Tuve la suerte de viajar bastante con mis viejos, también tuve viajes muy lindos con mis amigos. Pero que me llegue esta oportunidad es genial. Son esos trabajos de los que ni siquiera querés hablar de plata, porque si encima va a haber plata es buenísimo, pero no necesito que me paguen del todo. ¿Qué más lindo que viajar por el mundo, recorrer, comer rico, conocer gente, paisajes, destinos? Todavía no lo puedo creer. Estoy muy entusiasmado y emocionado.

Fede Bal contó por qué "Resto del Mundo es el mejor trabajo del mundo"

-El programa es un clásico, pero ya impusiste tu estilo.

-Es otra forma de contar, porque hay formas distintas de viajar. Creo que lo hizo cada conductor, como lo fue Sergio Goycochea en su momento, Iván de Pineda, Emilia Attias o Liz Solari. Cada uno tiene su personalidad, y cada persona es distinta. A la hora de viajar, que es la mejor plata que uno puede invertir o el mejor regalo que uno puede darse si tiene una platita ahorrada. Es aprendizaje, cultura, gastronomía. Es poder mostrar otra forma de contar viajes, porque yo soy muy aventurero y viajar para mí es de lo más lindo del mundo.

-¿Te vas a tatuar todo el cuerpo durante los viajes?

-Voy a tatuarme en cada destino al que viajo. Es como cuando uno trae imanes para la heladera, pero me voy a hacer un cuerpo de heladera porque quiero que el imán sea el tatuaje. Cuando hablamos con los hermanos Pablo y Hernán Valenzuela pregunté si le podía poner mi impronta al programa, y ellos me dijeron que me adueñe. Entonces les dije "los tatuajes tienen que estar". El surf, el skate, ir a ver una banda cuando terminamos de grabar tienen que estar, y me dijeron "eso es lo que queremos ver en Resto del Mundo". Por eso, un buen objetivo es tener un tatuaje de cada país que visite.

-¿Hay zonas de tu cuerpo que no te tatuarías?

-Y el sector de la cara. Trabajo en la tele, por más que haya mucha gente que trabaje en la tele o casi toda la movida del trap están tatuados en la cara, pero yo no lo haría porque sigo siendo actor. Hay una cosa que por lo menos un tiempo tengo que cuidar.

-¿Qué souvenires traés de regalo de tus viajes?

-Caramelos, soy muy fanático de lo dulce, y traigo caramelos, golosinas europeas, chocolates, y los comparto con amigos. No traigo cosas que me encarguen porque ya bastante tengo con lo que traje. Me compré una cantidad de cosas que no sé cómo voy a pagar. Es un tema el de las tarjetas, creo que voy a pedir un préstamo. Hay juguetes que no pude no comprar.

"Un buen objetivo es tener un tatuaje de cada país que visite. Pero no lo haría en la cara porque sigo siendo actor. Hay una cosa que por lo menos un tiempo tengo que cuidar".

-¿Cómo cuáles?

-Compré el casco de Luke Skywalker en el Rush Squadron del X Wing, también la nave, el Millennium Falcon para armar de 7500 piezas, porque es la edición coleccionista. Cuando tengo un ratito me lo quedo armando, me hace bien a la cabeza, es terapéutico. Pero tuve que comprar una valija para traerlo. Ya tengo en proceso de construcción una vitrina para recibir esa nave.

-¿Cómo te manejás con los documentos y las valijas?

-Yo soy un obsesivo en cuanto a la prolijidad y el orden. Tengo todas las vacunas, contra fiebre amarilla, tengo todo en mi cartilla, mi riñonera con los productos por si me llego a sentir mal o me da alergia. Soy sumamente obsesivo. El orden tiene que ser siempre.

-¿Cuál es el extremo ridículo de tus obsesiones?

-Tengo una cosa que no cuento demasiado, pero en los hoteles hago la cama y también ordeno el baño. No sé cómo explicar. Creo que la gente que entra a hacer el servicio al cuarto piensa que ahí no durmió nadie. Yo necesito tener el orden que hago en mi casa, y por qué no lo voy a hacer en un hotel. Es raro, parece una manía, pero soy muy ordenado también con eso.

"En casa con Sofi los dos todas las tareas del hogar. Recién estamos empezando a convivir, además es verdad que estoy viajando mucho. Pero cuando estoy hacemos una linda vida en pareja, creo que las cosas están saliendo muy bien".

-Además de hacer la cama, ¿qué tareas asumís dentro de la convivencia con Sofía Aldrey?

-En casa no es que la mujer hace una cosa y el hombre otra. Creo que hacemos los dos todas las cosas. Recién estamos empezando a convivir, además es verdad que estoy viajando mucho. Pero cuando esto, hacemos una linda vida en pareja, creo que las cosas están saliendo muy bien. Parte de lo que sale bien es cuidar y no exponer demasiado.

-Es un cambio radical el que hiciste.

-Me siento responsable de muchas veces que expuse relaciones, pero porque mi novia de ese momento era famosa, y si dos novios trabajan en la tele es muy difícil mantener las cosas en privado. Pero creo que estoy haciendo un trabajo muy grande con Sofi para que todo se mantenga en el ámbito privado. Eso habla de mi madurez y de querer que esta entrevista sea 80 por ciento de trabajo. Eso es lo más importante, es un trabajo full time durante muchos años porque al haber expuesto tanto, o las cosas que me fueron pasando, es muy difícil cerrar la puerta. Hay que hacerlo con mucha presión. Estoy apostando a vivir mejor, más suelto, para que la gente no pueda entrar tanto a criticar y opinar de mi vida privada.

-Contaste que congelaste esperma antes del tratamiento oncológico. ¿Está en tu deseo ser padre?

-Tuve que hacer un tratamiento por precaución más que nada, por la radioterapia que me aplicaron cuando tuve cáncer de colon, que era en la zona abdominal, y los genitales se pueden ver invadidos. Lo hice solo por si el día de mañana quiero tener. No está en planes tener hijos, pero hay un deseo que creo que es más de mi novia, y creo que no podría pasar por esta vida sin tener un hijo porque creo que podría ser un gran padre. Amo a los niños y soy todavía un niño, todos los juguetes que le pueda comprar van a ser también para mí. Sería una conexión tan linda, y por eso y muchas cosas más sería padre. Pero no lo tengo entre mis objetivos a corto plazo.

Fede Bal habló de la posibilidad de ser padre y casarse con Sofía Aldrey

-¿Podrías atravesar esta vida sin pasar por el altar?

-Creo que sí, ja, ja.

-¿Y tu pareja en algún momento creés que querrá formalizar de algún modo simbólico su amor?

-Creo que mi pareja quiere. Porque también hay amigos y amigas que están casándose mucho. Hace poquito fuimos a un casamiento y nos miramos como diciendo "es inminente lo nuestro", y nos reímos todos en eso, porque hay algo de 30 que la generación de amigos de mi novia está en esa, mis amigos no tanto. Creo que la gente volvió a casarse mucho. Bueno… Veremos si me llega algún día. La verdad es que no está en los planes tener hijos ni casamiento. Vamos de a poco con la convivencia, que estamos viendo cómo sale. Y si pasamos ese objetivo, vendrá el siguiente.

"A veces me emociona pensar de dónde vengo, de las cosas duras que me pasaron, como a todos. Vivir no es fácil, es duro, pero al mismo tiempo es tan lindo".

-¿Qué significa el anillo que tenés en el dedo anular derecho?

-Mis viejos no se casaron, tuvieron una unión conyugal, una cosa de amor. Dice Carmen, y se lo dio mi papá a mi mamá en 1986, y fue el anillo que mi papá usaba aún después de separarse. Siempre lo usó. El día que murió le pregunté dónde estaba, entró y nunca más se fue porque encima me queda justo como si me lo hubieran hecho a medida. Es un lindo símbolo de tener a mi viejo siempre presente. El nunca dejó de amar a mi mamá, aunque se pudo haber equivocado mil veces, como todos.

-Se podría decir que después de haber sufrido mucho por la pérdida de tu papá, el cáncer que superaste, la internación de tu mamá por covid, etc, estás en un estado de felicidad plena, casi un nirvana: enamorado, con trabajo, sin polémicas, sano…

-Sí. Cuando me lo dicen un poco que me emociona porque uno está en la vorágine de trabajar tanto… Pero es cierto. Agradezco lo que dicen porque yo también lo veo y lo siento así. A veces me emociona pensar de dónde vengo, de las cosas duras que me pasaron, como a todos. Vivir no es fácil, es duro, pero al mismo tiempo es tan lindo. Todo lo que abracé a mi viejo me lo llevo siempre en el recuerdo.

-¿Superar el cáncer te cambió por completo?

-Mi enfermedad vino a enseñarme un montón de cosas, entender que estaba viviendo la vida al revés. Que había cosas a las que le estaba dando importancia, me preocupaba por otras que no tenía sentido. La enfermedad genera un campo visual, como cuando a los caballos le sacás las anteojeras que usan para correr. Y empezás a ver que la vida va por otro lado, y es lo que pasa cuando le ganás a una enfermedad junto a los doctores, que empezás a vivir más suelto, con un nuevo aire. Y el trabajo acompaña muchísimo porque soy muy laburador. Y desde todos los aspectos estoy en un nirvana que ojalá se mantenga mucho tiempo. Y sino, estaré para ponerle el pecho, porque se trata de abrazar los momentos lindos y los malos también, porque la vida no puede ser un constante parque de diversiones.

"Papá siempre quería que sus hijos, mis hermanos, estemos siempre juntos y sucedió. Nos escribimos casi todos los días, nos vemos bastante, hacemos asaditos en mi casa. Mis sobrinos son la luz de mis ojos".

-Después de tantos años de tensiones y distancias, ¿cómo está tu relación con tus hermanos, Mariano y Julieta?

-Está muy bien. También es parte de este crecimiento y de esta habilidad, buena onda y energía linda. Cuando papá empezó a decaer en el último tiempo nos unimos muchísimo, nos prometimos estar cerca los tres uno del otro. Papá siempre quería que sus hijos, mis hermanos, estemos siempre juntos y sucedió. Nos escribimos casi todos los días, nos vemos bastante, hacemos asaditos en mi casa. Mis sobrinos son la luz de mis ojos. Me gustaría tener más tiempo para compartir con ellos, pero ya están grandes. Amo verlos, me pasan cosas muy lindas con ellos.

-Por otra parte, vos que te ganaste la fama de vivir de noche, madrugás para hacer radio.

-Me levanto 4.20 todos los días para hacer Gente como uno, en FM Gente 107.5. Así se vuelve muy interesante el día. Nos estamos instalando y divirtiéndonos mucho con Félix Buenaventura, Calu Bonfante, Pepe Chatruc, Pablo Layús y Pepe Ochoa. Un grupo súper potente de actualidad en la primera mañana, va de 6 a 9.

-Madrugar te ordena el día

-Creo que buscaba un poco de eso, de disciplina, tranquilidad mientras estoy en el país. Porque cuando puedo viajar por Resto del Mundo encuentro un poco más de aventura, locura, y me parece que es el perfecto equilibrio venir acá y tener una dieta más normal, tener una rutina, entrenar, y de golpe tener 20 días de viaje con 30 acá. Alternando, los trabajos pueden convivir porque me llevo una consola y salgo en vivo desde afuera. Está todo muy bien y estoy muy feliz.

-¿Toda ese trajín, te deja tiempo para los afectos?

-Tengo tiempo y me dedico mucho a los amigos y vivo mucho también la vida. Me encanta disfrutar a mi perro, a mi novia, a mi vieja. Estoy muy cerca de filmar una película como actor y productor de una peli con una compañera femenina que puede ser una bomba. También generando contenido muy interesante para plataforma, pero son cosas que se están gestando. El cine es mi gran pasión. Estoy un poco alejado del teatro, me falta. Aunque quién te dice que tal vez este verano podamos hacer alguna linda comedia, no sé si en Mar del Plata.

 

Video y edición: Leandro Bevilacqua