El divertido desafío en vivo de Jorge Rial a Fabián Cubero: "Si tenés hue… vení mañana y conducí Intrusos"

El periodista bromeó sobre las aptitudes del futbolista como animador. ¡Y el novio de Mica Viciconte no se achicó!

El mensaje de Fabián Cubero y tras el desafío que Jorge Rial le hizo en vivo

El comienzo de Intrusos en el feriado del Día de la Bandera estuvo signado por las ironías de Jorge Rial a Fabián Cubero, a cuento de sus presuntas condiciones como conductor de televisión. De movida, Rial comentó “A Poroto le gusta esto. Se le hace agua a la boca cuando ve una cámara”.

Entonces, Débora D’Amato salió en defensa del capitán de Vélez: “Tiene proyección televisiva. Tiene ambiciones. En Telefe, Pampita lo quiso como panelista”. Entonces, el periodista lanzó un divertido desafiío a sus colegas, entre risas pícaras. “Si quieren, lo traigo dos días a que conduzca, y ustedes sacan sus conclusiones”. Instantes más tarde, recordando que el horario del programa coincide con el partido de la Selección Argentina contra Croacia, el periodista enfatizó: “¡Mañana, lo quiero conduciendo a Cubero!”.

Como atento televidente, Poroto reaccionó y envió un audio de WhatsApp a la producción en el que recogía el guante y redoblaba la apuesta. “Que Jorge no me chicaneé. Yo no arrugo. Voy, me siento ahí, me pongo un chalequito, una corbatita rayada, una camisa a cuadritos, zapatitos marrones y me mando”. Aunque, segundos después en el mismo audio, se retractó: “Muchas gracias, pero ya empecé con los entrenamientos, la pretemporada así que me voy a meter de lleno en el fútbol”.

Entonces, Jorge Rial subió todavía más la apuesta contra la actual pareja de Mica Viciconte: “Arrancó desafiándome y se dio vuelta en el aire él solito al instante”. Y cerró toreando: “Cubero, no tenés nafta. No te da la nafta para sentarte acá. A los 15 minutos estás tirado en el piso, arrodillado pidiendo por favor que vuelva. Esto no es el fútbol, que tirás pataditas y salís corriendo. Acá hay que bancarla dos horas y media con la carita. Vos jugás 90 minutos nada más. Cuando te cansás, pasás la pelota, te vas a la sombra o pedís el cambio. ¡Loco, si tenés hue… venís mañana, te sentás acá (conducís) y yo te miro desde casa!”, concluyó con humor.