Cómo pasa Moria Casán sus días en la cárcel de Paraguay: "Una compañera es peluquera y me hizo los pies y las manos; me hacen masajitos, comiditas"

La diva habló con El Diario de Mariana al reingresar en el penal del Buen Pastor, en Asunción, y sorprendió al contar qué hace tras las rejas.

Moria y sus días en la cárcel de Paraguay: "Una compañera es peluquera y ayer me hicieron los pies y las manos"

Para sorpresa de varios, los días de Moria Casán (69) en la cárcel de el Buen Pastor de Paraguay no son tan sombríos. En una improvisada conferencia de prensa al reingresar al penal de Asunción, la diva se mostró tan optimista como siempre.

"Estoy bien. Agradezco la marcha que va a haber hoy (viernes 23.30 horas en el Obelisco), no lo puedo creer, los amo. Yo estoy muy bien, no me hago la superada", afirmó la jurado de Bailando 2015. Cuando le preguntaron en rueda de prensa si estaba con ganas de volver a Argentina, Moria remató: "Obviously".

Además, la artista confirmó que habló con su hija, Sofía, y reveló el diálogo que tuvo con su nieta: "Helena me dice 'abuela, ¿dónde estás? Te extraño y te amo mucho. ¿Podrías venir para las Fiestas?' Le dije que no sé, pero que seguramente nos vamos a a ver".

"Helena me dice 'Abuela, ¿dónde estás? Te extraño y te amo mucho. ¿Podrías venir para las Fiestas?' Le dije que no sé, pero que seguramente nos vamos a a ver".

Cuando el periodista Lucas Bertero, de El Diario de Mariana, le preguntó respecto de sus días tras las rejas, Moria reveló: "No tengo tiempo, con las chicas, que una tiene peluquería y ayer me hicieron los pies y las manos. Me hacen masajitos, comiditas, (tengo) lecturas. A la noche me duermo todo, porque tengo un buen aire acondicionado. Cumplo el horario como todas las chicas, no tengo ningún tipo de privilegio y me parece perfecto. Aunque no hubiera toda esta presión mediática, porque uno es una celébritie, soy una ciudadana común (…) Yo soy una mujer muy desdramatizadora y siempre estuve fuerte, nunca estuve triste ni con miedo".

Para cerrar, Moria Casán sonrió a cámara, mostró las esposas y exclamó: "Miren la bijouterie que tengo".