Carmela Bárbaro y su teoría sobre la infidelidad después de 20 años en pareja: "Hay un momento en que no importa si es lindo o feo, ¡es nuevo, es otro!"

La panelista de Los Ángeles de la Mañana sorprendió con su confesión. Y las risas estallaron. ¡Dale play!

Carmela Bárbaro explicó en qué situación perdonaría una infidelidad

La fidelidad dentro del matrimonio fue puesta en cuestión por Carmela Bárbaro (39) con un llamativo argumento. A cuento de un presunto chat que comprobaría una supuesta infidelidad de Claudio Paul Caniggia a Mariana Nannis, la panelista de Los Ángeles de la Mañana llegó a la conclusión de que perdonaría un desliz, bajo ciertas condiciones.

Al tratar el tema, fue Analía Franchín quien sentó las bases para avalar una traición, en casos de parejas que llevan mucho tiempo de relación, como el caso de Caniggia y Nannis: "Yo creo que es el acuerdo de la pareja, después de 20 años, ya está". Frente a los comentarios condenatorios de algunas colegas, Franchín insistió con humor: "Chicos, no seamos policías, es Navidad. La gente tiene ganas de festejar".

"Hay un momento en que no importa si es linda o fea, tu mujer es tu mujer, tu marido es tu marido. Pasaron 20 años. ¡Es nueva, es otra! No tiene que ser más linda ni más fea".

Claro que cuando Ángel de Brito la puso en los zapatos de la engañada, la esposa de Sebastián Eskenazi se escandalizó: "Pará, yo voy a cumplir 10 años, no veintipico. A partir de los 17 años, se habilita la infidelidad". Hasta que Carmela le puso pimienta al debate con una pregunta súper picante: “La señora, ¿está mejor?”. En ese instante, el estudio estalló de risas.

Entonces, en el medio del análisis de Nancy Pazos respecto de que si el affaire pasó de ser por simple deseo desenfrenado a constituir un vínculo tanto carnal como emocional, Carmela Bárbaro explotó con honestidad brutal: "Chicos, es otra. No es la esposa. Ya hay un momento en que no importa si es linda o fea, tu mujer es tu mujer, tu marido es tu marido. Pasaron 20 años. ¡Es nueva, es otra! No tiene que ser más linda ni más fea. Es otra". En el instante en que Nancy consultó qué hacer ante esa situación, Carmela explicó: “Saludar, mirar para otro lado, seguir de largo”.