Georgina Barbarrosa mostró su lado más triste

Se sabe que el objetivo del periodístico "Vidas paralelas" es hurgar en el perfil distinto de las cosas, encontrar aquello que no está tan a la vista, conocer lo que se esconde detrás de la cara más visible, aquella que, en muchos casos, es la mejor cara, la que le agrada a la mayor parte del público.


Caminando por esta línea, en la emisión de ayer, fue Georgina Barbarrosa quien se sometió a este juego, y el resultado obtenido fue el encuentro con el costado más triste de esta actriz popular, reconocida por el público por sus dotes a la hora del humor.

No hubo tiempo para repasar su presente laboral en "Ciega a citas", porque el recuerdo del acontecimiento más triste de su vida, se robó todas las palabras.

Nos referimos a la muerte de su marido, el "Vasco" Lecouna, que fuera asesinado hace varios años atrás: "Yo viví por mis hijos, por que me dije ´sí hay madres que viven cuando se les mueren los hijos, como no voy a poder yo", arrancó diciendo.

"Estábamos en mi casa, porque nos íbamos a Córdoba a festejar el cumpleaños de mis dos hijos. De hecho yo había llamado a mi terapeuta para decirle que era el día más feliz de mi vida. Y después me llamaron del Hospital Rivadavia, y chau. Vasco, se murió, de repente la nada", contó como parte del relato de aquel día en que se enteró que a su marido lo habían matado.

Y luego, con lágrimas en los ojos, continuó señalando que recién pudo hacer el duelo cuando lo enterró, y que el peor momento lo vivió en el juicio, puesto que allí se enteró como lo habían matado.

"Es una cicatriz para toda la vida, una herida abierta", fue su última frase. De esta manera, Georgina demostró ante el televidente una faceta distinta a la que está acostumbrada a mostrar, del mismo modo que el programa hizo honor a su título.