Alguien que me quiera: una novia para Ricardo Fort

Quizás sea verdad, después de todo, que el dinero y la fama no hacen la felicidad. Miren, sino, a Ricardo Fort: tuvo una meteórica carrera que en menos de cinco meses lo llevó de ser un ignoto forzudo que era confundido en la calle con un patovica a convertirse en una estrella mediática requerida por todos los canales y programas. Pero aún embebido en las mieles del éxito y los billetes, el corazón de Ricardo sigue con problemas y no podemos entender por qué.

Esta semana, sin ir más lejos, la relación del millonario heredero con Virginia Gallardo pendió de un hilo y, mientras el chocolatero se recuperaba de una delicada operación de columna, la rubia oxigenada se paseó por cuanto programa había para contar que estaba en crisis.

Según ella, el problema de Ricardito es que es muy tiroteador y tiene "el síndrome del SMS fácil". Todo comenzó cuando acosó con mensajes de texto a altas horas de la noche a Silvina Escudero a fines del año pasado, previo a su pelea en "El Musical de tus Sueños".

El incidente le permitió que los televidentes poder conocer, finalmente, a Matías Alé enojado, tras años de sonrisas forzadas contando chistes malos y algunas lágrimas de cocodrilo llorando por amor o pidiéndole disculpas a Carmen Barbieri. Sin embargo, después de algunas acusaciones cruzadas, amenazas de combate y agravios más berretas que ropa de La Salada, todo quedó en la nada.

Ahora Ricardo volvió a las andanzas con los SMS provocativos, esta vez para la Niña Loly. La ascendente vedette –que no es ninguna niña ni tampoco se llama Loly- asegura que Fort la acosó con mensajitos. Frente a esto uno no puede dejar de preguntarse cómo es que, con tanto dinero, Ricardo no llama por teléfono directamente y evita líos. ¿Tendrá una línea de Miami o un plan prepago? ¿Por qué mensajea en vez de pegarle un tubazo? ¿Tan caro le cuesta?

En fin, Gallardo aprovechó el ataque de la Niña para salir a responderle, pero su novio la dejó en off side y estalló la crisis. Para colmo de males, en el medio apareció Violeta Lo Ré, a la que muchos no creímos ver más después de que recuperó el famoso Rolex. Pero no, la morocha que cree que es la reencarnación de Gilda pasó por "Infama" y deslizó que ella era el amor de la vida del musculoso... ¡para qué!

Se armó flor de revuelo, todas peleando por Ricardo. Lo que nadie entiende es que detrás de todo esto, está el corazón de Ricardo, que late triste debajo de sus tatuados pectorales de acero. ¿Por qué el morocho con más pera en la farándula después de Dady Brieva no puede estar tranquilo en el amor?

Pocos lo recuerdan, pero las primeras imágenes de él que se conocieron en la prensa fueron las de sus vacaciones con Celina Rucci, hace más de un año. Después se paseó por "ShowMatch" como un desconocido novio de Fernanda Callejón, que se moría por salir en cámara. Y cuando le llegó la fama, estaba con Gallardo pero la dejó de lado y se llevó a Lo Ré a recorrer el mundo sólo para después al pisar Ezeiza volver con la rubia...

Y cuando todo parecía en su lugar, se fue a Miami con Graciela Alfano en donde ambos hicieron topless en la playa para la Revista Gente. Después comenzaron los rumores de romance con su ex archienemiga Escudero en los ensayos de "Fortuna". Incluso le comió la boca en cámara a Viviana Canosa, que pasó de llorar en Haití a bailar desenfrenada "I know you want me, yo know I want you".

Ahora parece que las cosas entre Fort y Gallardo están de nuevo en orden pero quedó bien en claro que esto es pan para hoy y hambre de cámara para mañana. Por eso, desde acá, hacemos fuerza para que Ricardo se entregue a la única persona con la que consiguió mantener una relación feliz y amorosa: Guido Süller.

Si las cartas de Paparazzi demostraron algo, es que el millonario puede llegar a ser tan dulce como sus chocolates si está con la persona correcta. Posiblemente el gran amor de su vida sea su madre Marta, pero después de ella, sólo el hermano de Silvia despertó en Ricardo las palabras más dulces y tiernas.

Richard: ¡hacenos caso y dejá a las chirusas y quedate con Guido! Además, tenés la yapa de que tus hijos Felipito y Martita tengan un nuevo hermanito... ¡Tomasito! ¡Marche una chechena para cinco!