Autor busca cantor

Entrevista Acho Estol El líder de La Chicana presenta un disco solista en el que 13 invitados interpretan sus tangos.

Acho Estol viene a toda velocidad a abrir la puerta de su PH de Barrio Norte, no termina de preparar un té y ya está sentado mandando mails, sin parar de hablar a diez mil kilómetros por hora. "Detesto ese cliché que dice que la música es el arte de combinar horarios", dice. "Pero es así. Y con diez cantores invitados, imaginate. Es un quilombo". Alma mater -junto a su mujer, Dolores Solá- de La Chicana, ahora está preparando la presentación en vivo de Buenosaurios, su segundo disco solista, donde trece cantantes, en su mayoría jóvenes, les dan voz a tangos, valses y milongas compuestos por él. La lista va desde tangueros como el Tata Cedrón, Brian Chambouleyron, el Chino Laborde y Alfredo Piro hasta rockeros como Palo Pandolfo o Manuel Moretti, de Estelares, pasando por Ariel Prat o Rodrigo de la Serna.

"Hay muchos autores nuevos de tango. Lo que no hay son intérpretes que puedan o quieran acceder a ese repertorio. Algunos prefieren ir al aplauso fácil con Naranjo en flor y demás clásicos. Otros son más aventureros, y convierten un tema de Manal en un tango, o traducen una canción de Edith Piaf al castellano. Pero que sean aventureros y miren alrededor, a sus pares, es más difícil. ¿Quién va a buscar un tango de Estol? Para eso, componen ellos: es lo que hacen, y me gusta mucho, Dema y su grupo, Pablo Marchetti con Falopa, Hernán Lucero con Tute. Pero no hay cantores dedicados, como se veía en el pasado, a estrenar un repertorio de autores contemporáneos. Ahora sí: los obligué".

Sus temas intentan eludir los lugares comunes del género. "No me puedo inspirar en el tango-tango institucional del que hablan los libros de Horacio Ferrer. A la hora de componer, en esta época hay dos errores frecuentes en los que evito caer: mantener la escenografía clásica (el farolito, el arrabal) o contar las mismas historias de amor y traición pero tratar de darle actualidad metiendo internet, chat, sms. Mi originalidad pasa por una crónica nostálgica de los 70, época que tiene que ver con mi mística personal. Me gusta incluir la ciencia ficción, Oesterheld, investigar metafísicas diferentes".

Pero el aggiornamiento tiene un límite: Estol desconfía de los rockeros súbitamente tangueros y repudia al tango electrónico (de hecho, la contratapa del cd avisa no contiene tango electrónico, con la imagen de un dj tachado). "Hay oportunismo. Algunos rockeros ven la veta comercial: dicen canto El día que me quieras y la gasto . Y el chiquipum con La cumparsita encima es indigno. No importa cuánto venda: es malo igual. Ahora hay un gran conducto de comunicación oficial del tango, que se lleva la prensa y la plata, y después están los creadores, casi ignorados. Lo masivo no está mal, pero no dejemos que mate al resto: estimulemos la producción de tango actual". ¿Cómo? "Hay que romper la cultura canuta del tango. Nos conviene ser muchos y agitar, sin que haya competencia. Yo primero busqué autores para hacer sus temas. Y ahora, como autor, he pasado a la acción: tomá, cantá mi tango. Crucé el puente, y estoy viendo los resultados".«