Melina Petriella: volver a las Raíces

Llegó a su primer protagónico en teatro, haciendo el personaje de Beatie, en la obra de Wesker.

Tres deseos, tradición cumpleañera. Uno puede pensar que no estuvo mal pensada la estrategia de quien la inventó. Aun con dos que no se cumplan, queda margen para que el tercero reivindique la apuesta, y no haya lugar para frustración alguna.

Sin embargo, para Melina Petriella no había estrategia que valiera. "Recuerdo estar por soplar las velitas, cuando cumplía 12, y pedir: Deseo vivir de mi profesión. Deseo vivir de mi profesión. Deseo vivir de mi profesión." El desafío estaba planteado a todo o nada.

Desde entonces, unas cuantas cosas pasaron. Visitas a la grabación de Mesa de noticias de la mano de una amiga que "hacía de hija de Juan Carlos Mesa", un interminable peregrinaje por cuanto casting apareciera, acompañada por uno de esos tíos salvadores que están cuando los permisos paternos escasean. Un gastadero de plata en books y decenas de imágenes recortadas de fotos de cumpleaños de 15.

Pero, sobre todo, pasaron siete años en la escuela de teatro de Alejandra Boero, ahí donde "había un compromiso que tenías que tener como artista, que iba más allá de la vanidad y el ego. Un compromiso del actor con lo social". Y donde cada muestra era la ocasión de pararse en un escenario y jugar a ser artista. De sentirse actriz, por el momento ni hablar. "Me costó mucho llegar a ese punto", dice Petriella, quien asume que si hay que hablar del "gran sueño" de su vida, hay que hablar de eso: de lograr ser actriz.

Y, en ese camino, una de las tantas, muestras, "la tercera", dejó una marca eterna. Por lo menos hasta ahora. "Cuando hicimos Raíces, de Arnold Wesker, yo tenía 13. Todavía guardo el programa donde yo era Beatie Bryant. Y siempre pensé que era una obra que volvería a hacer con amigos", cuenta. Otro deseo. Sin velitas de por medio, pero con una convicción a prueba del tiempo. Y de las distracciones pasajeras.

Porque hubo un debut en la tele, en Inconquistable corazón. "Era la hija del personaje que hacía Marcela López Rey. Y el protagonista era Pablo Rago. Imaginate. Fue el primero que me besó. Y yo, que tenía su figurita desde Clave de Sol", confiesa. Y se ríe. También hubo un primer contrato, en Canal 9, para ser parte de Mamá x 2, al lado de Flavia Palmiero. "Todavía estaba Romay". (Silencio). "Acabo de delatar mi edad. Estoy en el horno", dice. Y vuelve a reír.

Después, en esa vorágine que tiene la tele, que "te chupa", el teatro, esa experiencia con "la adrenalina de estar ahí, de salir y enfrentarte con el público", iba quedando cada vez más lejos. Una distancia que el éxito de Gasoleros de ningún modo contribuiría a achicar. "Después de Calientes necesité volver a las fuentes, y retomé los estudios de teatro, tragedia griega, Shakespeare. Empecé a tener la sensación de que sería realmente una actriz cuando me ganara la plata trabajando sobre un escenario", resume.

El libro de Ruth fue la ruta para reencontrarse con ese manojo de nervios que significa salir a escena sin red. Siguió en El tenor. Pero un día se terminó. "Había llegado el momento. Era la oportunidad para hacer Raíces, después de haber guardado el libro tanto tiempo sin animarme. Como fuera. Con un productor o autogestionada en un sótano", dice que pensó. Y llamó a Argentores para poner en marcha el proyecto. Y como no siempre el resto de los mortales está al tanto de lo que uno sueña, la cosa se puso difícil.

"Alguien tiene los derechos", dice que le contestaron. Click. La investigación resultó infructuosa. Nadie, pero nadie, supo decirle a Petriella quién tenía los derechos de "su" obra. Si hasta estaba dispuesta a audicionar. Pero nada. Nada hasta que, como en las telenovelas, en marzo, el teléfono sonó en la casa de la actriz.

-Hola, te llamamos de Tsu Cosméticos, para saber si estás interesada en formar parte del elenco de Raíces, una obra de Arnold Wesker, que va a dirigir Luciano Suardi.

-¿Para hacer Beatie?

-Sí.

Los segundos siguientes, Petriella los cuenta con gestos, saltos y morisquetas varias. "Sí, sí, claro, por supuesto", cuenta que respondió. Y agrega: "No pregunté quién iba a trabajar, dónde se iba a dar, cuánto iba a ganar. No me importaba nada". Lo que vino después fue ensayar, ensayar y ensayar su primer protagónico en teatro. "Uno se mueve a partir de los deseos, y los sueños se van cumpliendo. Y Beatie es uno de ellos. El más reciente. El que sigo disfrutando todos los días".«

Petriella protagoniza "Raíces" junto a Martha Bianchi, Julieta Vallina, Mercedes Scápola, Pablo Rinaldi, Leandro Castello y elenco, de jueves a domingos en el Teatro Regina (Santa Fe 1235).